Sin embargo, la investigación llevada a cabo por los agentes permitió descubrir que los hechos relatados en la denuncia eran falsos, puesto que no existía ninguna grabación sobre el presunto abuso sexual ni sobre el resto de contactos ni coacciones supuestamente realizadas por la pareja.
La investigación apunta a que la denuncia fue presentada para ocultar o justificar ante su novia que había mantenido relaciones sexuales con otra mujer, ante la posibilidad de que sus compañeros de vivienda, que tenían conocimiento de dicho contacto, pudieran contárselo.