El hombre fue operado a finales de octubre, en un centro médico de la provincia de
Guangdong (China).
El insecto medía 12 centímetros y se estaba comiendo el tejido de su cerebro.
En riesgo grave
Según el neurocirujano que ha dirigido la operación, Gu Youming,
si no se hubiera detectado el parásito en el cerebro del paciente y se le hubiera extraído, podría haber tenido graves consecuencias. La tenia se habría seguido comiendo la masa cerebral del hombre, y él se podría haber quedado paralizado o, incluso, morir.
Además, el doctor ha señalado que la intervención, que ha durado dos horas, era muy importante para sacar el insecto entero:
"Si hubiera quedado alguna parte en el cerebro, habría vuelto a crecer", asegura.