El proceso para la compra de medicinas y material de curación 2020 debió empezar el pasado 30 de agosto. No fue así y es probable que pase otro mes para que se inicie, cuando menos. Este retraso ahora sí genera un elevado riesgo de desabasto generalizado en las instituciones de salud, advirtieron ejecutivos de la industria farmacéutica.
No obstante, con la finalidad de prevenir fallas y carencias de insumos en clínicas y hospitales, a instancias del jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, y por medio del recién creado Consejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico (Cofinece), se integró un grupo de trabajo en el que participan representantes de los laboratorios y del gobierno.
Se han reunido en tres ocasiones para elaborar un documento-propuesta sobre cómo podría realizarse la compra consolidada para el abasto del próximo año. La idea es presentarlo al presidente Andrés Manuel López Obrador para su aprobación y avanzar en la licitación.
Se trata, explicaron empresarios consultados por La Jornada, de avanzar y evitar que se cometan los errores de la primera compra de insumos, la cual concluyó en junio, pero a la fecha sigue pendiente la distribución de productos. Dejó insatisfacción y fue un desgaste para todos, afirmaron.