Una estudiante denunció en octubre de 2019 al maestro por haberla violentado psicológicamente, además de que el sujeto no quiso hacerse responsable tras haberla embarazado, por lo que la obligó a abortar.
Mientras tanto, a falta de un protocolo para sancionar al hombre por parte de la UAGro, solamente fue destituido de la facultad en que daba clases, aunque aún mantiene sus espacios en instituciones privadas, donde se cree que todavía se relaciona con alumnas.