La aprobación de la ley que prohíbe la venta de comida chatarra en las escuelas dejó muy claro que los diputados de Morena y sus aliados sólo obedecen las instrucciones enviadas desde el púlpito presidencial.
Pues no les importa exhibirse como ignorantes, con tal de demostrar lealtad a la señora Presidenta, que entró en cólera al darse cuenta de que muchos vendedores en la vía pública fuera de las escuelas se ampararon.
Si bien es cierto que es una ley que busca proteger a los niños, la normativa sólo podrá aplicarse en el interior de las instalaciones escolares.
Los vendedores afuera de los centros educativos ejercen su derecho constitucional, retirarlos violaría sus garantías individuales, lo que primero debió hacer el gobierno era iniciar una campaña de concientización para que desde el entorno de los hogares los infantes reciban alimentos saludables, por eso, debió empezar el gobierno.
P.D.: La mansedumbre morenista en el Congreso mayoritea, aunque sea para violar la ley.
Hasta la próxima.