Juan Ángel Cárdenas, mejor conocido como ‘‘El Coyotito’’ es un cantante de música regional, originario de Agujita, Coahuila, pero que radica en Piedras Negras desde hace 5 años, que en las últimas semanas ha estado en un foco de atención en redes sociales debido a la disputa emprendida entre él, su padre (del mismo nombre) y su equipo de trabajo en contra de inspectores municipales.
En contexto, para promover su trabajo, el joven de 18 años de edad, junto a su padre y un grupo de personas que trabajan para él, venden copias de su primer álbum de estudio en cruceros y diversas vialidades concurridas de la ciudad. Sin embargo, en diversas ocasiones han sido removidos y les han sido retirado el material en venta, dado que deben contar con un permiso especial para vendedores ambulantes, el cual no han podido tramitar ‘‘porque no nos reciben en Presidencia’’, señalan.
Su padre acusa a las autoridades locales (específicamente al departamento de inspectores municipales) de hostigamiento continuo.
El asunto ha sido difundido en redes sociales a nivel local. De acuerdo al señor Cárdenas, esta situación se complicó tras los comicios, en los cuales rechazaron participar a favor de varios candidatos pese a diversas invitaciones.
La versión, no obstante, tuvo que ser cotejada con el jefe del departamento de inspectores municipales de Piedras Negras, Jesús Gilberto Cruz, quien argumentó que no hay ninguna campaña de hostigamiento como se ha pretendido difundir a través de páginas de noticias independientes en Facebook principalmente.
Cuestionado al respecto, Cruz declaró que ‘‘desde hace aproximadamente un año’’, ni padre ni hijo habían acudido a regularizar su situación. Por ley no está permitido que vendedores ambulantes realicen este tipo de actividades en cruceros de bulevares o libramientos, por su seguridad, refutó Cruz.
De acuerdo a la ley en el Sexto Título del documento ‘Bando de Policía y Gobierno del Municipio de Piedras Negras, Coahuila de Zaragoza’ en el artículo 50 dice: ‘‘Para el ejercicio de cualquier actividad comercial, industrial o de servicios por parte de los particulares se requiere de permiso, licencia, concesión o autorización, según sea el caso, que son expedidos por la autoridad correspondiente.’’ El costo de los permisos para vendedores ambulantes en el municipio es de 200 pesos, para un periodo de tres meses.
‘‘Yo me ofrecí a pagárselo, pero no se han presentado’’, dijo el jefe de inspectores.
Pero Cárdenas insiste en que el tema es más complejo. ‘‘No es posible que a nosotros no nos permitan vender cuando hay señores grandes (ancianos) vendiendo periódico en los cruceros’’, comentó entre críticas a las autoridades municipales.
Menciona que en diversas ocasiones se han presentado a la Presidencia Municipal pero no han sido recibidos. ‘‘Una vez un funcionario le dijo a mi’jo ‘no todo es la cantada, Coyotito’’’. El comentario, de manera implícita, le sugería al intérprete dejar su carrera y buscar un trabajo común, esto según la interpretación del padre.
El papá del cantante de 18 años de edad, reveló en entrevista que a partir de la próxima semana ‘‘El Coyotito’’ pasará a ser registrado como contribuyente al SAT, para proporcionar prestaciones de ley a los trabajadores, entre otros, los músicos que lo acompañan en sus presentaciones a nivel regional, según dijo el también representante del Coyotito.
Actualmente ya reciben asesoría legal sobre el tema. No identificaron al abogado que los representa.
Sobre El Coyotito
‘‘El apodo salió de una vez que estábamos ensayando mi papá y yo una canción a medianoche y desde la casa de enseguida un tío nos gritó ‘¡dejen dormir, parecen coyotes!’’’.
El proyecto de establecer una carrera musical tomó seriedad cuando El Coyotito tenía 9 años. Hoy, casi una década después, puede presumir que formó parte de una generación de músicos que participaron en el programa de TV Azteca México Tiene Talento en su edición 2015, en el cual el oriundo de Agujita cerró en segundo lugar a nivel nacional.
‘‘Cuando regresé a Agujita pensé que nomás me iba a recibir mi familia’’, recuerda luego de que tras su presentación en el programa, una enorme cantidad de personas lo recibió entre gritos y mensajes de apoyo en la estación de autobuses, acto fue documentado en diversos clips publicados en redes sociales.
En Guadalajara, ciudad en la que vivieron por 6 meses, tuvieron la oportunidad de relacionarse con diversos personajes en medio de una escena musical establecida por tradición.
Confiesan que hubo acercamientos de promotores, agentes y otros supuestos trabajadores de la industria musical en México, sin embargo, ninguno lo suficientemente convincente. Hubo cierta reserva y temor del señor Cárdenas por el cuidado de su hijo, quien apenas tenía 13 años entonces.
Entre otras historias, ambos recuerdan una en particular, cuando un sujeto (que tampoco identificaron) se les acercó para intentar convencerlos de que podría ‘‘llevar’’ la carrera de Juan.
Una revisión exhaustiva del contrato que les presentaron para firmar reveló que era inconveniente porque, entre otras cosas, el desigual porcentaje de división de ganancias, en el que además se le obligaba a cubrir gastos en un hipotético incumplimiento o cubrir económicamente los boletos no vendidos en algún recinto en el que se presentara. La opción fue inmediatamente descartada.
Por ahora se dedican a promocionar su álbum, el cual contiene material original y que fue grabado en Disonante Studios de Ciudad Acuña.
Además de vender en diversas vialidades de la ciudad copias del álbum, se dedican a dar presentaciones en vivo en eventos privados, con una agenda por lo general llena principalmente en fines de semana. ‘‘Andamos desde Guerrero hasta Acuña’’, comenta su padre.
El plan ahora, aseguran, es llevar su carrera a Estados Unidos y para esto pretenden tramitar la residencia permanente. ‘‘No quiero que mi’jo venda discos en los cruceros toda la vida.’’