Fotografía: Internet

Cinco meses faltan para llegar a noviembre, mes en el que Brian Acton y Jan Koum, los fundadores de WhatsApp, se iban a embolsar 1.300 millones de dólares. Para ello, debían cumplir un solo requisito: mantener la sociedad con Facebook. Sin embargo, cansados de las tensiones, decidieron abandonar una pelea que parecía estar perdida.

El primero en irse fue, a mediados del año pasado, Acton y, en abril último lo hizo Koum. ¿La causa? Las constantes presiones de Mark Zuckerberg y la cúpula de Facebook por incorporar publicidad a la ‘app’ de mensajería, algo a lo que sus creadores siempre se negaron, publicó el diario The Wall Street Journal.

“Nadie se levanta entusiasmado por ver más publicidad, nadie se va a dormir pensando en los avisos que verá mañana”, afirmaron Koum y Acton, quienes también definieron a los avisos como “insultos a la inteligencia”.

Brian Acton y Jan Koum durante una conferencia en Laguna Beach, California, el 25 de octubre de 2016. / Mike Blake / Reuters

Justamente, la publicidad representa el mayor ingreso de dinero para Facebook, gracias al acceso a la información de los usuarios para la venta de avisos dirigidos. Ello le permitió a la red social obtener el 97 % de sus gananciasque, de acuerdo con el valor de mercado de la compañía, superan los 500.000 millones de dólares. Sin embargo, esta política es la que cansó a los fundadores de WhatsApp, quienes prefirieron dar un paso al costado en vez de ganar 900 millones de dólares, en el caso de Acton, y 400 millones, en el de Koum.