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31 años de arbitraje en el futbol

Carlos Herrera
Por Carlos Herrera - 03 mayo, 2020 - 02:57 p.m.

La creencia de muchos respecto al oficio de árbitro de futbol, es la impresión de un trabajo fácil, pero la realidad es que más que preparación teórica o práctica, es necesario tener el temple y carácter para soportar la presión del entorno que le rodea, incluso desde antes que empiece el juego que van a sancionar.

El trabajo de árbitro no es un juego, tiene sus riesgos, sus técnicas, criterios, reglamentos, que conjuntamente con la experiencia, determina que el silbante tome el control de los 22 jugadores en la cancha, sin olvidar al cuerpo técnico y los espectadores.

Existen numerosas ligas en Frontera y Monclova, así como juegos de futbol, por lo que realmente la demanda de árbitros es constante, uno de estos árbitros orgullosamente fronterense pero radicado en Monclova, que con sus 31 años de experiencia en el arbitraje, Ángel Arturo Chavarría Terrazas, nos cuenta como es su trayectoria dentro de esta actividad.

“Valor y paciencia, parte clave para ser un buen árbitro”

 

¿Cómo fue tu inicio en el arbitraje?

“Empecé acompañando a un amigo, lo veía pitar, le ayudaba con las credenciales, recuerdo que él me compraba una soda y un pan.

Mi hermano mayor también era árbitro, es a él quien le aprendí muchas cosas de esta actividad, luego me animé a pitar unos juegos de la categoría Infantil de la Liga de Frontera, en aquel tiempo era dirigido por Jesús “Chita” Mata Riojas”.

¿Qué sentiste al saber que ibas a pitar tu primer juego?

“Tenía como 20 años, me sentí muy nervioso, eran juegos de niños, pero los papás eran los que gritaban, eso era lo que temía (hacer las cosas mal), recuerdo que era un domingo en los campos de la “Lagunita” en Frontera, pero luego que terminé de pitar 2 juegos y recibí la paga, me sentí muy emocionado y orgulloso”.

¿Cuándo te sentiste más seguro?

“Poco a poco me sentí más seguro con cada juego que pitaba,  en muchas ocasiones me uní a mi hermano mayor (Juan Pablo), quien fue el primero que se dedicó a esto, luego le seguí yo y finalmente mi hermano menor (Hugo Otoniel).

Creo que hicimos muy buen trabajo, mucha gente nos reconoce, pitamos muchas finales, eso fue lo que me dio seguridad y la confianza para seguir con este trabajo”.

 

¿Cuál ha sido uno de los momentos más difíciles como árbitro para ti?

“Los que recuerdo son dos momentos, uno de ellos fue en la ciudad de San Buenaventura, en aquella ocasión hasta salí golpeado, pero lo peor de todo que ni siquiera sancioné el partido.

Otro de los momentos más difíciles es pitar en los juegos donde mis hijos son parte del partido, a veces veo que les pegan y tengo que ser profesional porque soy un árbitro en la cancha, pero por otra parte también me duele como padre, eso me pone en un dilema”.

¿Disfrutas tu trabajo, qué recuerdo tienes más agradable?

“Claro que disfruto mi trabajo, la mayor satisfacción que tengo es al terminar el partido cuando me dicen “bien pitado” ó “buen trabajo, te felicito”, eso me alimenta.

Me agradan los logros que he obtenido, representar a Monclova, al estado en Torneos y prenacionales, representar a nuestro colegio, me agrada que reconozcan nuestro trabajo y nos inviten a cubrir los juegos”.

¿A qué colegio de árbitros perteneces?

“Colegio de Árbitros Independiente, el cual dirige Víctor Martínez De la Peña, y gracias a la relación que tiene, tenemos mucho trabajo.

Tenemos los torneos estatales, Monclova, Saltillo, Torreón, Sabinas, trabajamos la Liga Scotiabank, Liga Premier del Norte, Liga de Futbol Rápido Profesional, entre otros”.

 

¿Qué crees que debe tener un aspirante a árbitro?

“Para empezar debe tener valor para enfrentar a los 22 jugadores, a las porras, a gente que andan de malas y te reclaman.  Otra de las cosas es la condición física, para correr dentro del campo y estar cerca de la jugada, tener conocimiento del reglamento, otra cualidad no menos importante es la paciencia, una buena imagen”.

 

¿Cuál es el problema más común que tienes con los jugadores?

“El clásico, aquel que quiere que le marques todas las faltas, y, por el contrario, te reclama cuando él mismo las comete.

Sin embargo, mis respetos para aquellos jugadores que se ponen a jugar, te controlan al equipo, dentro y fuera de la cancha”.

 

¿Cuáles son los errores más comunes que comete un árbitro?

“Un error que comúnmente cometemos, y lo digo porque también somos humanos, es que nos pongamos al “tú por tú” con los jugadores, eso no debería de pasar.

Otra de los errores es sancionar un partido sólo por dinero, sólo por sacarlo, sin realizar el trabajo como debe ser, por eso no es bueno pitar tantos partidos porque físicamente te cansas, y eso tiene por consecuencia un mal trabajo como árbitro”.

 

¿Cómo te defines como árbitro?

“En los juegos me gusta entablar un diálogo, mantener una buena comunicación con los jugadores, soy cordial, sin embargo, actualmente cualquier gente te grita y te reclama sin saber, me concentro en el partido, sin embargo, cuando tengo que ser enérgico lo hago”.

 

¿Qué quieres lograr con este trabajo, cuál es tu meta?

“Quiero terminar hasta donde mis piernas aguanten, tener la satisfacción de terminar haciendo mi trabajo, por el momento hay mucho trabajo todavía, gracias a Dios.

Hubiera querido que alguno de mis descendientes le siguiera por este camino del arbitraje, pero creo que no se va a dar, tal vez llegue hasta aquí la dinastía de los Chavarría.

Pero tengo también el trabajo como padre de apoyar a mis hijos, uno de ellos juega con el equipo de Alpine (Ángel Arturo),  y Adrián Eduardo, ese es el trabajo que deseo seguir.

Siempre mi lema es hacer las cosas bien, hacer el esfuerzo por hace lo mejor posible, así viene la recompensa sola, me llena de orgullo escuchar de la gente: “esos los hermanos Chavarría, son buenos árbitros”.

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