Los escrúpulos de Marcelo Bielsa para alcanzar éxitos en buena lid llevaron al entrenador argentino a ordenar a sus jugadores que permitieran un tanto del Aston Villa que igualaba el partido correspondiente a la jornada 45º de la Championship (la Segunda inglesa). El Leeds se había adelantado en el minuto 71 tras un gol de Klich con un futbolista propio tirado en el césped, lo que había provocado que los jugadores del equipo villanose quedaran parados. Esto facilitó el tanto de Leeds ante la estupefacción y la irritación de los jugadores del conjunto de Birmingham.
Tras una trifulca de seis minutos por lo sucedido, y con el plantel del Aston Villa muy indignado, Bielsa conminó a sus jugadores a que dejaran al equipo que dirige Dean Smith igualar el marcador. Aunque algunos de los jugadores del Leeds, no entendieron la decisión tomada por su entrenador, finalmente Adomah marcó el empate a uno en el minuto 77 sin oposición alguna.
A falta de un partido, la consecuencia del juego limpio que decretó Bielsa supuso que el Leeds dejara de optar al ascenso directo a la Premier League al situarse ya a cinco puntos del Sheffield United, segundo clasificado y ya nuevo equipo de la máxima categoría del fútbol británico. El Leeds tendrá que optar al ascenso en los play-off, al igual que el Aston Villa.
“Bielsa decidió dejarnos marcar un gol y, salvo un central del Leeds, que luego fue reprimido por el propio Marcelo, anotamos el empate con su consentimiento. Para nosotros el punto también era muy importante porque nos daba la clasificación para el play-off de ascenso”, prosigue García Pitarch, que no duda en ensalzar y agradecer a Bielsa el fair-play que mostró cuando ambos equipos se encontraban en una situación de máxima necesidad: “No es un gesto normal y había mucho en juego, Bielsa ha demostrado que no solo es un buen entrenador, también un excelente deportista y una gran persona”.