‘Es un sueño jugar con el Campeón’

PUBLICIDAD

“Debutar con Tigres y esa misma temporada tocar el trofeo de campeón, es un sueño hecho realidad, me siento muy feliz de pertenecer a las filas de este equipo”, aseguró el futbolista monclovense, Raúl Damián Torres Rodríguez.

Entrevistado en su hogar en la colonia Cañada, a donde regresó para pasar las fiestas navideñas con su familia, el joven futbolista que recién debutó en Primera División con los Tigres, compartió su emoción al pertenecer al equipo Campeón de México.

“A pesar de los goles de Monterrey en la ida, Tigres nunca dejó de luchar y gracias a esa garra se consiguió el campeonato”, afirmó emocionado Raúl Damián.

Señaló que hablar del Monterrey, es evocar un gran equipo, con mucha afición que fue un digno rival, pero ganó el mejor.

Aunque para la final no fue convocado por el Tuca Ferreti, confía en trabajar muy duro para poder ganar más minutos en Primera División y aspirar a la titularidad.

“El Tuca” es una gran persona, mantiene al equipo unido y sabe cuándo es el momento de regañar, apretar y cuándo hablarnos suave, logrando una gran armonía en los vestidores”, explica.

Dijo que su principal objetivo es lograr la titularidad, por ello a diario asiste a sus entrenamientos de diez de la mañana a una de la tarde, esperando la convocatoria de su técnico.

NO HA SIDO NADA FÁCIL

La vida de un futbolista parece sencilla, llena de éxito, felicidad y lujos, pero Raúl Damián Torres Rodríguez, conoce en carne propia lo que se tiene que luchar, en algunas ocasiones incluso pasar hambre en busca del sueño.

Actualmente cuenta con 21 años de edad, creció en la colonia Cañadas, desde muy pequeño pateó el balón en llanos cerca de un kínder del sector.

Y así como cualquier niño, desde los seis años pasaba cada tarde jugando hasta que nació el sueño de dedicarse a este deporte de manera profesional.

“Mi familia ama el futbol, mi padre, mis hermanos, todos juegan y eso me motivó a practicarlo y pertenecer a varios equipos”.

Recordó que empezó como portero, pero dejó de llamarle la atención, entonces comenzó a jugar medio de contención, naciendo una pasión mayor.

“Disfrutó mucho estar sobre el césped, sentir el campo en mis tachones, correr es algo indescriptible, algo que me da mucha alegría y felicidad, algo que no dejaré de experimentar cada vez que salte al campo, aunque sea para entrenar”.

Pero dice no todo ha sido color de rosa, pasó mucho sufrimiento cuando a los 15 años se aventuró a jugar profesionalmente en tercera división, en la ciudad de Guadalajara, Jalisco.

“A mis 15 comencé mi carrera profesional en una tercera división, si contara todo lo que sufrí no terminaría, pasaba hambres, frío, el rechazo de los demás, no desistí, sabía que el futbol tarde o temprano me lo recompensaría”.

El apoyo económico era esencial, lo difícil fue enfrentar el rechazo de las fuerzas básicas de algunos clubs de la liga Mx.

“Estuve cerca de ser firmado por Chivas, pero me lastimé la espalda y no pude llegar a ningún acuerdo, lo cual fue un golpe anímico muy fuerte, no perdí la esperanza y dos años más tarde fui llamado por el club Tigres”.

Después de tanto sufrimiento y sacrificio llegó la hora de firmar para Damián Torres.

“Mi sueño por fin se había cumplido, me costó mucho asimilar cuando me hablaron para firmar, todo el tiempo estuve en comunicación con mi familia para no perder el piso y actuar siempre con humildad.

Los sacrificios se convirtieron en recompensa, finalmente lo que tanto había esperado se llegó, cuando debutó en primera división en el juego Tigres contra Puebla con un marcador de 4-0, minuto 70 donde el Tuca Ferretti lo llamó para saltar al terreno de juego.

Estaba viviendo mi sueño, no me lo creía, mi familia estaba presente, yo ya los había ubicado en el medio tiempo, siempre lo soñé, pero no pensé que la oportunidad se me fuera a dar tan pronto”.

Casi con lágrimas relata que antes de brincar al terreno y ver a todos los aficionados lo llenó de emoción y orgullo, al saber que su familia estaba presente mientras jugaba junto a deportistas de talla internacional.

En su debut tocó la primera pelota después de que se pitara una falta, decidió pedir la esférica para ganar confianza.

“Pedí el balón en ese juego, para tomar confianza, así fue como sucedieron las cosas, a raíz de ahí participé en otros encuentros, ante Pachuca, América, Cruz Azul, Santos y algunos partidos de copa”.

Raúl Damián Torres dejó un mensaje para todos los jovenes que sueñan con jugar en la primera división.

“Nunca dejen de trabajar por sus sueños, el futbol requiere gran disciplina y estar dispuesto a vivir muchos sacrificios, pero Dios es muy justo y al final llegan las recompensas”.

Agradeció a Dios, a sus padres y a su familia que nunca dejaron de apoyarlo, así como a la gente que le manda mensajes de apoyo a través de sus redes sociales. “Estoy al pendiente de todo y estoy leyendo y recibiendo todas las buenas vibras, esto apenas es el comienzo de algo muy grande”, expresó el primer futbolista monclovense en debutar en primera división.

“LA VIDA ME GOLPEÓ, ME HIZO SUFRIR, PERO SABÍA QUE EL FUTBOL ME LO RECOMPENSARÍA TARDE O TEMPRANO, ESTE DEPORTE ES MUY JUSTO Y DIOS TAMBIÉN”