Como hijo del gran Jesús “Chito” Ríos la ‘máquina de ponches’, Wilmer Ríos aspira volar muy alto y hacer su propia historia en la Liga Mexicana de Béisbol, comenzando con un campeonato con los Acereros.
A sus 24 años de edad, el joven lanzador y promesa de la Furia Azul, recuerda que desde niño pisaba los campos de béisbol para ver a su padre lanzar.
Originario de Guasave Sinaloa, desde los cinco años practica béisbol en las escuelitas y ahí se enamoró de la pelota caliente, apoyado por sus abuelos paternos que lo llevaban a los entrenamientos y juegos.
Desde joven brilló en el montículo.
“De niño mi padre siempre me decía que jugara todas las posiciones asi lo hice, lo único que yo no practiqué fue cátcher, me daba mucho miedo estar ahí atrás, prefería jugar short stop pero siempre sobresalí más en los lanzamientos, además no era muy buen bateador y no tenía mucha velocidad para correr”, explica.
A los 14 años de edad Wilmer radicaba en Oaxaca donde equipos grandes lo comenzaban a pretender, entre ellos Diablos Rojos del México.
Pero se impuso la voluntad de su padre quien quiso que se probara primero con los visores de Tigres de Quintana Roo.
“A los 18 años cuando terminé la preparatoria, lancé mi primer bullpen en un juego donde los Tigres fueron a Oaxaca, fue ahí cuando se interesaron por mi mecánica y me firmaron.”
¿Cuándo llegó el debut profesional para Wilmer Ríos?
Trabaja a diario.
Algo muy curioso, yo debuté a los 21 años en Cancún contra Acereros de Monclova y mi primer bateador al que enfrenté fue a Saúl Soto, recuerdo que me bateó muy alto y lejos en el jardín derecho donde cayó el Out.
¿Qué pasó cuando te dicen: vas a lanzar?
Me sentí bien, no me sentí nervioso, mi padre siempre me aconsejó y me decía es el mismo béisbol que has jugado siempre, lo único que cambiará son los estadios, jugadores más grandes, otros con mucha experiencia, pero siempre iba con la mente tranquila.
Pero ya estando en el montículo la adrenalina que ahí se siente es algo que me apasiona porque estoy donde siempre quise estar.
¿Qué siguió en tu carrera después de Tigres?
Ahí estuve con la organización durante cinco años desde sucursales, después viene el cambio para Monclova a los Acereros donde me entrego al 100 por ciento.
¿Cómo te sentiste con el cambio?
Súper contento y ahora pues totalmente agradecido con la familia Benavides que me están dando la oportunidad de estar aquí y hacer lo que más me gusta.
He venido tomando mucha experiencia uno va conociendo su cuerpo, a pesar de las lesiones hemos salido adelante con todo, pero conforme a ello hemos avanzado mucho dentro del terreno de juego.
¿Cuáles han sido tus mejores números?
Siempre con el apoyo de su familia.
Al momento no me ha pasado nada por mi cabeza, claro que todos queremos dejar un récord, creo que la temporada pasada ha sido la mejor hasta el momento con un récord de 6-1 con un era de 2.86.
¿Qué puede decirnos Wilmer Ríos de su carrera?
Soy un pelotero que siempre va a defender con el corazón los colores que este portando, sudar la camiseta, siempre dar el máximo en el día a día, creo que una experiencia inolvidable será mi primer campeonato con los Tigres en el año del 2015 en LMB.
¿Algún mensaje que quieras dejar para los aficionados de Monclova?
Me siento contento con los aficionados, agradecerles el apoyo en la grada, han estado en las buenas y en las malas, yo como jugador voy a dar el extra por llegar al objetivo. Y aclaro que no solo los aficionados sino nosotros como jugadores queremos ese campeonato, yo quiero ser parte del primer título de Acereros será algo histórico.
¿Y a los jóvenes que sueñan con jugar en la LMB?
No se rindan, todos pasamos por una etapa de indecisión, es importante que no dejen de entrenar, si uno sabe lo que quiere va a luchar por sus sueños y tarde o temprano lo van a conseguir, pero sin dejar la escuela.