Un joven de 19 años de edad, identificado con Juan Manuel Avilés Zamarripa, alias El Pilo", fue asesinado a balazos durante una violenta riña a que sucedió en la colonia Monte Viejo.
La mañana del domingo aproximadamente a las 8:20, horas, en las calles de colonia Monte Viejo, se vio la movilización de los socorristas de Cruz Roja, que atendieron el reporte de un hombre herido que se encontraba tendido en el camino de terracería entre las calles Escudero y Saeta Sur, dónde los paramédicos se percataron que la persona a la que le iban a brindar primeros auxilios, ya no presentaba pulso ni otros signos de vida.
Elementos de la Policía Municipal, arribaron rápidamente al lugar donde fue localizado el cuerpo sin vida de Juan Manuel Avilés Zamarripa, y resguardaron el área donde quedó tendido el occiso, para evitar que los vecinos y los curiosos, ensucien la escena del crimen.
Linda López, vecina del sector y testigo de los violentos hechos, explicó a la policía que minutos antes de su llegada, hubo una pelea entre dos hombres que cargaban armas de fuego y atacaron a balazos disparando contra tres sujetos a las que perseguían después de que salieron corriendo del domicilio, donde se generó el conflicto.
"Uno corrió para el monte y tal vez logró escapar, otro fue trasladado a un hospital abordo de un automóvil particular y Juan Manuel Avilés, quien corría tratando de salvarse mientras se desangraba por una herida de bala que le dio en el rostro, se desvaneció y acabó tendido sin vida vía pública.
Agentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado, que tomaron conocimiento de la muerte violenta de Manuel Zamarripa, indagaron sobre cómo ocurrió el homicidio y capturaron a uno de los hombres que es señalado por testigos, como uno de los presuntos responsables de disparar un arma de fuego calibre.23, contra Juan Manuel Zamarripa, quien murió por las heridas de bala.
Detectives de la agencia de investigación criminal y el grupo de servicios periciales realizar las diligencias correspondientes para recolectar los datos de prueba y ordenar el levantamiento del cadáver que fue trasladado de una funeraria local para practicarle las pruebas periciales de rigor y posteriormente los restos a sus familiares para que le den cristiana sepultura.