Damiselas lo dejan dormido y le roban

Damiselas lo dejan dormido y le roban
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Se llevan 7 mil pesos y el celular

SAN BUENA VENTURA COAHUILA.- Caro le salió a un hombre solicitar los servicios sexuales de dos damiselas de la vida Galante en la Zona de Tolerancia, pues le robaron todo su dinero y su celular dejándolo dormido en el cuarto del hotel.

Se trata de CÉsar Flores Castillo de 32 años de edad quien dijo tener su domicilio en la calle Sacramento número 510 de la colonia 16 de Abril, quien al querer pasar un rato agradable con dos mujeres a la vez resultó desfalcado económicamente.

Eran cerca de las 2:15 horas de ayer cuando César salió de la Zona de Tolerancia acompañado de las dos sexoservidoras y se dirigió al hotel Villa Jardín ubicado en carretera 30 Kilómetro 24 de Nadadores donde pasaría un buen rato agradable.

Fue por un lapso de tres horas que estuvieron los tres cariñosos juntos ingiriendo bebidas Alcohólicas pero César después del acto sexual se le cansó el caballo y se quedó dormido pues fue mucho el sacrificio que realizó con las damiselas.

Una vez que pudo recuperar fuerzas despertó y vio que estaba ya solo en el cuarto del hotel y al revisar sus pertenencias se dio cuenta que lo habían dejado sin ningún cinco en su cartera y se habían llevado todo su dinero las amigas cariñosas, siendo un total de 7 mil pesos en efectivo que traía y un celular marca LG.

Rápidamente dio aviso a las autoridades donde en cuestión de minutos arribaron elementos de la Policía Investigadora quienes una vez enterados de los hechos se abocaron a la búsqueda de las dos rateras, encontrándolas en sus domicilios muy quitadas de la pena.

Las dos prostitutas dijeron llamarse María Cristina Maldonado García de 30 años de edad con domicilio en privada Guerrero sin número de la colonia Amalia Solórzano y la segunda de ellas Tania Isabel Gámez Carreón de 21 años con domicilio en calle Monclova número 215 de la colonia 16 de Abril.

Al final de la investigación los investigadores lograron recuperar solo 3,800 pesos del monto robado y el celular pues lo demás ya lo habían gastado las rateras, manifestando el afectado que no quería poner denuncia pues era casado y no quería que su pareja se diera cuenta.