MONCLOVA, COAH.- “¡Ayúdenme Policías!, mi mamá me quiere matar… me estaba ahorcando” fueron los gritos desesperados de una menor de 13 años, quien junto a su hermano de ocho dejaron al descubierto el infierno que vivían a manos de la mujer que los trajo al mundo al interior de un domicilio de la colonia Del Río.
Fue la tarde de ayer, alrededor de las 14:00 horas, cuando la pequeña Lindsay ‘N’ de 13 años llamó a la línea de emergencias luego que su madre le mordió el cuello e intentó asfixiarla para luego tratar de morderla al perder la cordura al consumir sustancias tóxicas.
Ante la delicadeza del caso, oficiales de la unidad 229 de la Policía Municipal llegaron hasta la casa marcada con el número 535 de la calle Manzano, pero al tocar fueron atendidos por Gema Rubí Hernández de Luna, quien con total tranquilidad les indicó que no sucedía problema alguno en su vivienda.
Al escuchar que todo estaba en orden, los representantes de la ley se dieron la vuelta pero al estar a nada de abordar la patrulla, los gritos de la pequeña fueron escuchados: “¡Ayúdenme Policías!, mi mamá me quiere matar… me estaba ahorcando, me mordió el cuello, siempre nos pega a mí y a mi hermanito. Es muy violenta con nosotros, siempre se está drogando, no ven, me va a volver a pegar si se van”.
Desde adentro, Gema se convirtió en otra y no dejaba de insultar a los elementos exigiéndoles que se fueran de su hogar y a su vez, amenazaba a sus hijos por delatarla; para su mala suerte, los uniformados estaban decididos a rescatar a los menores, lograron abrir la puerta y pusieron a salvo a Lindsay ‘N’ y a su hermano Millán ‘N’ de ocho.
Gema, de 28 años, fue arrestada de inmediato ante las acusaciones de sus hijos, quienes además indicaron que se encontraba drogada, hecho por el que siempre se la pasa maltratándolos. La mujer amenazó a los oficiales.
“Ya no queremos estar con ella, queremos irnos con nuestro papá, por favor” decía la jovencita entre lágrimas.
Los hermanos fueron asegurados por los representantes de la ley, dando parte del caso al personal de la Procuraduría de los Niños, las Niñas y la Familia, quienes acudieron por ellos mientras que su madre quedó a disposición del juez calificador en turno, quien se encargó de consignarla al Ministerio Público bajo los cargos de violencia, amenazas y lo que resulte.