Un hombre de 47 años de edad fue localizado sin vida en el patio de la vivienda donde le daban asilo, ubicada en calles del Fraccionamiento San José. Debido que sus familiares indicaron que tenía problemas de adicciones aunado a un fuerte dolor en el pecho, las autoridades determinaron que el deceso era derivado por causas naturales.
Las autoridades acudieron hasta la casa marcada con el número 1405, de la calle Francisco Márquez, en el Fraccionamiento San José.
El hoy occiso fue identificado como Alejandro Cruz Tavarez, mismo que fue localizado inconsciente en el patio de la casa marcada con el número 1405, de la calle Francisco Márquez, del mencionado sector, propiedad del matrimonio compuesto por Erika Janeth Tovar Rodríguez, y Jame González Sánchez.
Fue la pareja que le brindaba hospedaje en su hogar a Alejandro, quien descubrió su cuerpo tirado en el patio, por lo que no dudaron en pedir el apoyo de una ambulancia mediante el 911 al ver que no reaccionaba.
Los paramédicos de Cruz Roja Mexicana nada pudieron hacer por Alejandro, pues ya no contaba con signos vitales, por lo que se limitaron a informar a las autoridades sobre el caso. Al lugar arrobaron elementos de la Policía Municipal y de la Agencia de Investigación Criminal.
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Personal de Servicios Parciales fijó la escena.
Al revisar el cadáver de Alejandro, las autoridades determinaron que no presentaba signos de violencia, pero aun así se solicitó el apoyo del personal de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado para que fijaran la escena.
Los peritos recolectaron evidencia, mientras que los detectives dialogaron con los dueños de la casa y los vecinos, quienes señalaron que Alejandro laboraba de vez en cuando en una ferretera localizada sobre la calle 5 de Febrero, además de en un rancho en Cebayos.
“En la mañana nos dijo que lo llevábamos con su mamá y fuimos a dejarlo ahí, pero más tarde regresó y dijo que sentía un fuerte dolor en el pecho, ya no lo volvimos a ver con vida” dijo Erika ante las autoridades mientras que Bonifacio Cruz, hermano de Alejandro, indicó que este tenía problemas con las drogas.
Tras realizarse las diligencias correspondientes, las autoridades ordenaron que el cadáver fuera trasladado al anfiteatro para los trámites de rigor.
Alejandro quedó tendido, sin vida, en el patio del domicilio donde le daban asilo.