A pesar de que la policía mantuvo a distancia a ambos bandos, se registran algunos episodios violentos durante las movilizaciones

Al menos ocho manifestantes antirracistas fueron arrestados hoy por elementos de la policía, que escoltaban a miembros de la llamada ‘derecha alternativa’ que organizaron un mitin en defensa de la libertad de expresión.

Fuerzas tácticas de la policía establecieron un cerco alrededor de las camionetas que transportaban a los derechistas y empujaron con sus macanas a la multitud de manifestantes antirracistas que se aproximaba a los vehículos.

“Ni odio, ni miedo”, “Los nazis no son bienvenidos aquí”, coreaba la multitud de manifestantes antirracistas.

También hubo consignas como: “Ni Trump, ni el KKK, ni un fascista en Estados Unidos”, en repudio al presidente estadunidense y el grupo supremacista blanco Ku Klux Klan.

Por su parte, el llamado mitin de la libertad de expresión reunió a decenas de seguidores de Trump, conservadores, libertarios, tradicionalistas, así como a miembros de la derecha alternativa, que se identifican con el nacionalismo económico y la xenofobia.

Los altercados ocurrieron cuando los manifestantes antirracistas se acercaron a la caravana de vehículos protegidos que transportaba a los derechistas.

Aunque el mitin estaba previsto para durar dos horas, debió ser acortado ante la llegada de una multitudinaria manifestación de miles de antirracistas que abarrotaron algunas de las principales avenidas de la ciudad.

Tanto el alcalde de Boston, Marty Walsh, quien es demócrata, como el gobernador de Massachusetts, Charlie Baker, republicano, advirtieron que no se tolerarían hechos de violencia en la ciudad considerada la cuna de la independencia estadunidense.

Para evitar altercados como los ocurridos la semana pasada durante una manifestación supremacista en Charlottesville, en Virginia, la policía decidió escoltar a los derechistas y sacarlos de la zona en camionetas policiales.

La manifestación antirracista fue convocada por la organización Black Lives Matter (Las vidas negras importan), surgida contra la violencia policial hacia la población afroamericana, pero los participantes eran en su mayoría jóvenes blancos.

Al menos medio millar de policías locales habían sido movilizados para evitar que las dos marchas antagónicas resultaran en altercados o actos de violencia, luego que los incidentes de Charlottesville dejaron una persona muerta y 19 heridas.