Crónica de un feminicidio

Por el delito de feminicidio en contra de Violeta Paruquin Rodríguez,  Jesús Feregrino N alías “La chiclota”  fue presentado ante el juez, se contó de forma fría como sucedió el crimen.

Por el delito de feminicidio en contra de Violeta Paruquin Rodríguez,  Jesús Feregrino N alías “La chiclota”  fue presentado ante el juez, se contó de forma fría como sucedió el crimen   
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De forma violenta la golpeó en la cara con el puño en repetidas ocasiones y después con un machete le ocasionó una herida en la cabeza, hasta que acabó con su vida,  salió del cuarto y la dejó cerrada con una cadena y candado, para después huir y estar prófugo de la justicia durante 10 días.

Por el delito de feminicidio en contra de Violeta Paruquin Rodríguez,  Jesús Feregrino N alías “La chiclota”  fue presentado ante el juez  la mañana de ayer en la sala 1 del Centro de Justicia Penal.

El hombre vestía un pantalón de mezclilla, una sudadera camuflajeada y unas  sandalias crocs con correa de tobillo.

Su actitud era la de una persona que se da cuenta de su cruda realidad, sentado en el banquillo de los acusados, estaba inmóvil, con la mirada fija hacía el piso, una mirada perdida.

Así presentaron al hombre que era buscado por decenas de personas, pues justo un 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, asesinó a su pareja sentimental, hechos que causó conmoción entre la gente pues aseguraban que la había destazado y que la mujer había dejado en orfandad a seis hijos.

El Ministerio Público formuló la imputación por el delito de feminicidio, en donde atribuye a Jesús Feregrino como autor material directo que actuó de forma dolosa, la víctima trabajaba como cantinera en un cuarto trasero del bar “La cita” con domicilio en calle Buganvilias a espaldas de la colonia Magdalena en el municipio de Cuatro Ciénegas Coahuila.

En ese lugar vivía Jesús Feregrnino con la víctima, un día antes el 13 de febrero cerca de las 7:00 de la noche, él le pidió a Eunice, una mujer que vivía en otro cuarto en el mismo lugar, un hacha con mango naranja, para partir leña pues “Mague” como llamaban a Violeta, tenía frio y quería prender lumbre, se la prestó y le pidió que la regresara y la depositara en el cuarto de limpieza del bar, pero no lo hizo.

Al siguiente día, el 14 de febrero a las 2:00 de la mañana, cerraron el bar y la víctima se fue a descansar junto a su pareja, se encerraron por dentro con un candado con cadena.

A las 9:00 de la mañana él salió y dejó cerrado por fuera la habitación,  hay testigos que mencionaron que justo a esta hora él pidió que le abrieran la puerta que da hacía el patio que colinda con la calle, el hombre salió y no regresó, así lo refiere una mujer testigo.

Casi a las 1:30 horas, el encargado del bar, de nombre Agustín llegó a darles de comer al personal que labora en el bar y que vivía ahí mismo en la parte trasera, le habló a “Mague” y ella no contestó, después llegaron más mujeres que habitan en áreas continuas quienes le tocaban la puerta, pero la mujer nunca respondió.

Se empezaron a preocupar y llamaron a Protección Civil y Policía Municipal, que derrumbaron la puerta y se encontraron con la escena del crimen, la mujer estaba ya sin signos vitales.

Encontraron a la mujer en posición de decúbito lateral derecho, presentaba una herida en la cabeza, además de golpes, uno contuso en el ojo derecho, en el parpado, golpe contuso en la región nasal, deformidad de tabique nasal, región occipital izquierdo y región cervical, además de una herida en forma de “z” que ocasionó con el hacha, el médico señaló que murió de shock neurogénico y traumatismo craneoencefálico cerca de las 5:00 de la mañana del 14 de febrero.

Hasta el momento no existe una cuantía para la reparación de daños hasta el momento, se cuenta con la denuncia de la madre de la víctima, además de entrevista con personas que habitan y trabajan en el lugar, un informe policial homologado entre otros datos de pruebas.

Luego de mencionar de lo que se le acusa, el Ministerio Público solicitó la vinculación a proceso, el juez le dio al acusado la oportunidad de declarar y dar su versión de los hechos pero él, asesorado por su abogada de oficio se limitó a decir “Me reservo para un momento apropiado”.

Posteriormente la defensa solicitó la duplicidad de terminó por 144 horas, misma que fue autorizado por el juez quien implementó la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa, el hombre quedó recluido en las celdas del C4 y será hasta el 28 de febrero a las 12:00 pm cuando se reanude la audiencia.