No era la primera vez, que Horacio Ramos Bustamante se metía en problemas

FRONTERA COAH.- “Entrégate Lacho, entrégate, si hiciste mal atórale, tu quisiste esta vida, hazte responsable hasta donde tope, yo no me voy a echar enemigos por tu culpa”, gritaba desesperada Karla Villasana, mientras su cuñado Horacio “Lacho” Ramos Bustamante, se ocultaba en el patio.
No era la primera vez que “Lacho” se metía en problemas, pero esta ocasión era más grave. Pasaban las diez de la noche, minutos después de escuchar una discusión y gritos, la casa ubicada en la equina de la calle Ramos Arizpe estaba rodeada de policías. Las luces rojas y verdes rebotaban en los cuartos de la vivienda color verde, al igual que el pesado correr de uniformados que se habían subido al techo de la casa para que “Lacho” no escapara.
“De que hizo mal, hizo mal, tiene que pagar, pero nos ponemos en el lugar de las otras personas, ellos están sufriendo más que uno”, insistió Karla Villasana al relatar lo que ocurrió la noche que su cuñado asesinó a Marco Antonio González Soto.
“Al verlo escondido en la parte trasera de nuestra casa le dije: “Lacho te has portado mal con tu familia, si hiciste mal, sal, yo no me voy a echar enemigos por tu culpa y menos mi esposo, tú quisiste esta vida, hazte responsable, paga, si hiciste mal atórale”.
Señaló que les duele esta situación por su suegra, la mamá de “Lacho”, pero les duele más por la familia del muchacho muerto, que se quedó huérfana de padre.
“Mi esposo, le acababa de decir esa tarde a Lacho que se portara bien, hazlo por mamá que ya no puede contigo, no te da cosa mamá, le dijo mi esposo”, explicó Karla Villasana al reconocer que “Lacho” era una persona muy problemática.
“Sobre ellos vinieron a provocarlo o si “Lacho” fue a buscarles pleito, no lo sabemos, pero de que hizo mal, lo hizo, y debe hacerse responsable”, puntualizó.