De acuerdo al protocolo, el cuerpo fue entregado a sus familiares, para que se encargaran de su cristiana sepultura.

La muerte de un joven  de 17 años en el hospital general, movilizó a los elementos de La Fiscalía General de Justicia, quienes pensaban lo peor pero de  acuerdo a la necropsia  de ley, no contaba con signos de violencia.

De acuerdo a la información del delegado de la Zona Norte, Mario Castro Narro,  el menor llevaba en vida el nombre de Javier Eduardo Arias Robles, mismo que tenía ya antecedentes de estar enfermo, falleciendo en el Hospital General.

Se dijo que el martes por la tarde se le reventó una vena de la cabeza que le provocó la muerte en su domicilio.

Aún así se ordenó que se le practicara la necropsia de ley por el médico forense Fernando Salazar Quiroga.

Este último al entregar el resultado, indicó que el adolecente había fallecido por meningitis meningo encefalitis, sin presentar lesiones ni signos de violencia.