Sufren adultos problemas tras ser niños violados

Las menores que sufren algún abuso sexual o violación pero no reciben el tratamiento psicológico necesario, cuando son adultos presentan diferentes problemas para relacionarse con las personas del sexo opuesto, en la intimidad, incluso algunos repiten el patrón en venganza por lo que les sucedió.
Hace algunos días, la Procuraduría de los Niños, Niñas y la Familia (Pronnif) dio a conocer que se incrementaron las cifras de menores víctimas de algún abuso sexual a comparación de los que se registraron en 2015, lo que despertó la alerta de las autoridades.
La subprocuradora Regional, Lizeth Hernández Elías comentó que los menores que son víctimas de algún abuso sexual o violación deben recibir un tratamiento psicológico especial que les permita sobre llevar lo que está sucediéndoles, pues podría atraer serios problemas más adelante.
Señaló que se han encontrado casos donde los familiares de los menores que son víctimas de alguna agresión de esta magnitud no quieren darle el tratamiento médico, buscando darle vuelta a la página y simular que nada ha sucedido.
Aseguró que esta es una conducta errónea, pues las personas que sufren una agresión sexual deben recibir un tratamiento especial para ayudarles a asimilar lo sucedido que no fue su culpa, además de sobre llevar las cosas.
“Nos hemos encontrado casos donde las personas que fueron víctimas de alguna agresión de esta magnitud tienen un rechazo importante a las personas del sexo opuesto, tienen baja autoestima, recaen en la prostitución o repiten el patrón de agresión”, reconoció la Subprocuradora.
De igual forma, Hernández Elías comentó que los casos que han atendido en este 2016 todos han sido canalizados a terapia psicológica, buscando que puedan aprender a vivir con esta lamentable situación, sin que atraiga otros problemas.
Señaló que para esto es importante la colaboración de la familia, quienes deben apoyar al menor afectado, tratando de no revictimizarlo, pero sobre todo colaborando en la terapia para que les sea menos complicado.
“Al ver que están apoyándolo, los menores sienten ese respaldo de la familia para tratar de salir adelante después de lo sucedido, así que antes de responsabilizarse de lo sucedido o sumergirse en el lamento deben respaldar al afectado para que sea un trance menos complicado”, afirmó la funcionaria.