Una ley contra el feminicidio que busca cambiarlo todo en México

La propuesta de Ernestina Godoy busca homologar los procesos de investigación en todo el país.

Por: Staff / La Voz

En México, el feminicidio no es solo una cifra: es una herida abierta que atraviesa familias, comunidades y al sistema de justicia. Frente a esta realidad, la fiscal general Ernestina Godoy Ramos impulsa una propuesta que podría transformar la manera en que el país enfrenta este delito.

El problema: justicia desigual según el estado

Actualmente, los feminicidios son investigados por fiscalías estatales, lo que genera diferencias importantes en cómo se atienden los casos. En algunos lugares, las investigaciones avanzan con rapidez; en otros, la falta de protocolos claros provoca retrasos, errores o incluso impunidad. Esta desigualdad ha sido uno de los principales obstáculos para hacer justicia.

La propuesta: unificar la forma de investigar

La iniciativa impulsada por Godoy plantea algo clave: homologar los procesos de investigación en todo el país. Es decir, que sin importar si el caso ocurre en el norte, centro o sur de México, exista un mismo estándar para actuar. Esto incluye: protocolos especializados desde el primer momento, atención inmediata a los casos, turnos continuos en fiscalías para evitar retrasos y mejores métodos para integrar pruebas. El modelo no surge de la nada. Está basado en cambios que ya se aplicaron en la Ciudad de México, donde se buscó que toda muerte violenta de mujer se investigue inicialmente como feminicidio para evitar errores de clasificación.

Un objetivo ambicioso: cero impunidad

El corazón de la propuesta es claro: reducir la impunidad. De acuerdo con lo explicado por autoridades federales, este modelo permitió mejorar la capacidad institucional para atender casos y fortalecer las investigaciones desde el inicio. Además, se reconoce una realidad incómoda pero frecuente: en muchos feminicidios, el agresor es alguien cercano a la víctima, como pareja o expareja. Esto obliga a que las investigaciones sean más rápidas, sensibles y precisas.

Más allá de la víctima: el impacto invisible

Godoy también ha insistido en algo que suele olvidarse: el feminicidio no termina con la muerte de una mujer. Las consecuencias alcanzan a hijas, hijos y familias enteras. Niñas y niños quedan en situación de orfandad, enfrentando impactos emocionales, sociales y económicos profundos. Por eso, la visión de la iniciativa no solo busca castigar el delito, sino también mejorar la respuesta del Estado hacia las víctimas indirectas.

También lee: FALLECE TRAS ESTRELLARSE CONTRA PUENTE EN EL PAPE

¿Un cambio real o un nuevo intento?

México ya cuenta con leyes contra el feminicidio, pero el problema persiste. Especialistas han señalado que las leyes por sí solas no bastan si no se aplican correctamente. La diferencia ahora podría estar en el enfoque: no solo crear normas, sino hacer que funcionen de manera uniforme en todo el país.

Un paso hacia una justicia más firme

La propuesta de Ernestina Godoy representa un intento por cerrar las brechas en el sistema de justicia mexicano. No promete soluciones mágicas, pero sí apunta a algo esencial: que el lugar donde ocurre un crimen no determine si habrá justicia. En un país donde la violencia de género sigue siendo una emergencia, cualquier avance en la forma de investigar puede marcar la diferencia entre el olvido... y la verdad.

Salir de la versión móvil