La presidenta Claudia Sheinbaum argumenta que el NAICM en Texcoco nunca fue viable por sus condiciones geológicas.
Por: Staff / La Voz
Sheinbaum defiende su cancelación y revive un debate que sigue abierto
El megaproyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco vuelve al centro de la conversación pública. Esta vez, no por su construcción, sino por su ausencia.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clara: ese aeropuerto "nunca hubiera sido viable". Y con esa frase, no solo defendió una de las decisiones más polémicas de los últimos años, sino que también reavivó una discusión que mezcla política, medio ambiente, economía y visión de país.
La viabilidad del NAICM en TexcocoUno de los argumentos centrales del gobierno es técnico, pero contundente: Texcoco no era el lugar adecuado.
El proyecto se planeaba sobre una zona con hundimientos constantes y condiciones geológicas complicadas, además de cumplir una función clave como vaso regulador del agua en el Valle de México.
En palabras de la propia mandataria, construir ahí implicaba riesgos importantes, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando esa zona ayuda a evitar inundaciones.
De hecho, según su postura, si el aeropuerto se hubiera concretado, las inundaciones en la Ciudad de México podrían haber sido peores.
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El negocio detrás del NAICMPero la crítica no se limita a lo técnico.
Sheinbaum también ha señalado que el proyecto escondía un fuerte componente inmobiliario. Según explicó, el verdadero "gran negocio" no era solo el aeropuerto, sino el desarrollo urbano que vendría después, especialmente en terrenos del actual aeropuerto capitalino.
La idea: transformar esa zona en algo parecido a un nuevo Santa Fe.
Impacto ambiental y desarrolloOtro punto clave en la cancelación fue el impacto ambiental.
El NAIM se levantaría sobre el antiguo lago de Texcoco, una zona con valor ecológico estratégico. La decisión de cancelarlo permitió impulsar, en su lugar, un proyecto de restauración ambiental en la zona.
Así, el debate dejó de ser solo sobre infraestructura y se convirtió en una discusión más amplia: ¿Qué pesa más: el desarrollo económico o la sostenibilidad ambiental?
Una decisión respaldada... pero polémicaLa cancelación no fue solo una decisión de gobierno. También estuvo respaldada por una consulta ciudadana en 2018, donde la mayoría votó por detener el proyecto y optar por una alternativa.
Sin embargo, esto no ha frenado las críticas.
El NAIM era considerado uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos del país, diseñado para resolver la saturación aérea de la capital.
Su cancelación implicó costos millonarios y abrió un debate que sigue vigente: ¿Fue una decisión necesaria o una oportunidad perdida?
El AIFA: la alternativaEn lugar de Texcoco, el gobierno optó por construir el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) en Santa Lucía.
La decisión respondió a una lógica distinta: menor impacto ambiental, costos más bajos y uso de infraestructura militar existente.
Pero el nuevo modelo aeroportuario también ha enfrentado retos operativos y de aceptación.
Un debate que no terminaLa frase de Sheinbaum —"nunca hubiera sido viable"— no cierra la discusión, la reabre.
Texcoco se ha convertido en algo más que un proyecto cancelado: es un símbolo de dos visiones de país.
Una, enfocada en grandes obras y crecimiento económico acelerado. Otra, centrada en sostenibilidad, costos y riesgos a largo plazo.
Al final, la pregunta sigue en el aire: ¿México evitó un error... o dejó pasar una oportunidad histórica?