El Real Madrid ha entregado pruebas a la UEFA sobre el insulto racista a Vinícius Júnior durante el partido contra Benfica.
Por: Staff / La Voz
Un jueves que marca un antes y un después en la Champions League
En el corazón de la semana europea —jueves 19 de febrero de 2026— el Real Madrid ha dado un paso firme que trasciende un simple partido: el club blanco anunció oficialmente que ha entregado a la UEFA "todas las pruebas disponibles" sobre un presunto insulto racista dirigido a Vinícius Júnior durante el choque de ida de la eliminatoria de la UEFA Champions League contra el SL Benfica** en Lisboa.
Este movimiento no es simplemente "enviar videos" o declaraciones administrativas: es una declaración de principios en un momento en el que el deporte busca confrontar de forma tangible el racismo, la discriminación y la xenofobia que todavía persisten en el fútbol europeo.
¿Qué pasó en Lisboa?El incidente tuvo lugar el martes 17 de febrero de 2026, cuando Real Madrid se impuso 1-0 en el Estadio da Luz. Tras marcar el gol, Vinícius celebra y, según su relato, fue objeto de un insulto racial por parte del jugador Gianluca Prestianni (Benfica), algo que el brasileño reportó inmediatamente al árbitro.
El partido se detuvo alrededor de 10 minutos tras la activación del protocolo antirracismo, un procedimiento que solo se aplica si hay indicios claros de discriminación o insultos raciales hacia un jugador en el terreno de juego.
Benfica, por su parte, ha negado las acusaciones, calificando la reacción mediática como una "campaña de difamación" y respaldando a su futbolista.
También lee: Elecciones de mitad de mandato: Demócratas enfrentan retos tras Trump
Real Madrid sale en defensa de Vinícius — y de un fútbol sin odioEn su comunicado oficial, Real Madrid ha sido tajante:
"Nuestro club ha colaborado activamente con la investigación abierta por UEFA tras los inaceptables episodios de racismo vividos durante el partido y ha aportado todas las pruebas disponibles."
Además de defender a Vinícius, el club agradeció el respaldo global que el jugador ha recibido de figuras, clubes y aficionados de todo el mundo, consolidando un mensaje de unidad frente a cualquier forma de discriminación.
Este gesto de enviar evidencia no solo apunta a la sanción de un individuo —en este caso Prestianni— sino que también simboliza una respuesta institucional donde un club poderoso asume responsabilidad en la defensa de sus jugadores y por el deporte que representa.
Una investigación que va más allá de un simple expedienteLa UEFA nombró a un inspector ético y disciplinario para encabezar la investigación, lo que indica que este caso no será tratado como un trámite menor. La investigación probablemente tomará semanas, no días, y las decisiones que se tomen aquí pueden sentar precedentes para casos similares en el futuro.
La apertura del expediente se da en un contexto en que la lucha contra el racismo dentro del fútbol europeo está en uno de sus puntos más altos. La propia UEFA y otras instituciones han sido instadas a mejorar sus protocolos, no solo cautelando sanciones deportivas, sino implementando mecanismos de educación y prevención.
El pulso global: fútbol, sociedad y responsabilidadQue este episodio ocurra justo en febrero de 2026 no es casualidad:
El fútbol europeo se debate entre exigir más transparencia y combatir la cultura del odio.
Las voces de jugadores como Vinícius han tenido eco global, sumando apoyo de estrellas de otras ligas y equipos.
Las redes sociales no solo amplifican los incidentes, sino que han convertido a los futbolistas en referentes sociales, no solo deportivos.
En este sentido, este caso representa algo más que un enfrentamiento entre clubes o jugadores: simboliza la tensión entre una tradición futbolística profundamente arraigada y la necesidad urgente de evolucionar hacia un deporte inclusivo y respetuoso.
¿Trascenderá este caso las canchas?El impacto de este episodio podría ir mucho más allá de Lisboa o del próximo partido de Champions. Se trata de una situación que toca fibras en la sociedad global: ¿cómo deben actuar las instituciones cuando un jugador denuncia racismo? ¿Es suficiente con sanciones deportivas o se demanda un enfoque educativo más profundo? ¿Cómo equilibrar la competitividad con la dignidad humana?
El Real Madrid, al entregar evidencias a UEFA, ha puesto en marcha no solo un procedimiento disciplinario, sino una conversación que toca ética, justicia y valores humanos, justo en un jueves vibrante de febrero en el que el fútbol vuelve a mostrar que es —para bien o para mal— un espejo de nuestra sociedad.