La iglesia católica ve con preocupación la ola de suicidios que se han registrado en Coahuila, con una fuerte tendencia al finalizar el año, por lo que propone continuar trabajando y exhortando a la población, así como a los organismos a asumir medidas que ayuden a disminuir esta incidencia.
Así lo dio a conocer Hermenegildo Villapando Gómez, párroco de la iglesia de Santa María de Guadalupe, al reconocer que es un tema “espinoso”, que debe de ser tratado con responsabilidad, además debe atenderse de forma inmediata para evitar más decesos.
“Veía yo que solo en Saltillo se registraron 3 suicidios el lunes pasado y esto es indicativo de que es necesario empeñarse y buscar soluciones emergentes”, agregó el párroco.
Dijo que la iglesia está ocupada y preocupada, haciendo lo propio y atendiendo a personas que refieren síntomas de suicidio, a quienes se les sigue rescatando para que salgan adelante con su vida.
“Pedimos a las familias que detectan a alguna persona con signos de suicidio, que los apoyen y que acudan con personas y a los organismos que manejan este tema, a pedir ayuda, ya que todo en esta vida tiene solución y hay que buscarla”, agregó.
Sostuvo que aun para aquellas personas que se encuentren en condiciones más difíciles, con enfermedades en fase terminal, o con algún problema mayor, hay solución en esta vida.
La iglesia redoblará el trabajo para atender el problema del suicidio, con la participación de los grupos juveniles, con la eucaristía, predicando la palabra, dando esperanza y ánimo para vivir como Dios manda y dándoles atención muy personal y psicológica a quienes acuden, quienes lo manifiestan y lo deseen en la confesión.
Hermenegildo Villalpando, dijo que la conclusión del año, así como la celebración de los días especiales, muchas personas registran depresión, por ello es necesario que ellos también busquen a sus familiares y eviten la soledad para reducir los riesgos.
Hermenegildo Villapando Gómez, párroco de la iglesia de Santa María de Guadalupe.