Son severas las medidas que se aplicarán por parte de la Secretaría de Educación con el fin de evitar complicidades y tolerancia a favor de maestros que incurran en delitos y actos que afecten el entorno escolar y el desempeño del sector educativo.
Así lo consideró el profesor José Antonio Campos Ontiveros, jefe de la coordinación 401 de escuelas secundarias del estado, quien mencionó de las sanciones que establece el departamento jurídico de la dependencia, y las recomendaciones específicas que se deben seguir para cualquier caso grave.
“Son más estrictas las sanciones que se aplicarán por parte de la Secretaría de Educación, por lo tanto se establecen los límites de lo que se debe hacer en cualquiera de los casos que se registren en las aulas de los planteles”, refirió Campos Ontiveros.
Expresó que cualquier situación grave debe reportarse de forma inmediata ante el área jurídica de la Secretaría de Educación y que asignen personal que investigue, eliminando las facultades de las jefaturas de coordinación para sancionar.
“Ahora ellos llegan de forma directa, realizan las investigaciones correspondientes, se integra un expediente, se turna a la capital del estado donde se analiza y se emite un dictamen”, posteriormente se emite una decisión de acuerdo a la gravedad del delito y el seguimiento que se da a cada hecho con efectos que van hasta la suspensión de labores de cualquier maestro que esté involucrado.
Dijo que las jefaturas de coordinación seguirán atendiendo cualquier situación que se denuncie en el orden de su competencia, como controversias de malos entendidos y problemas regulares, pero en el caso de delitos graves, se informará de forma inmediata al personal del área jurídica para evitar caer en irresponsabilidad por no informar, sostuvo.
Campos Ontiveros reiteró que se acabaron los “compadrazgos”, prueba de ello es que se han registrado casos en que maestros han sido retirados de impartir clases con sanciones temporales.
José Antonio Campos Ontiveros, jefe de la coordinación 401.