FRONTERA., COAH.- “La situación para los comerciantes del cordón gastronómico es difícil, todos los días abrimos nuestros negocios, pero la baja afluencia de visitantes se ha recrudecido desde el pasado fin de semana, esto debido a la alerta sanitaria dada a conocer por la federación a causa del brote de coronavirus que afecta a todo el mundo”.
Raúl Guerrero, comerciante del ejido La Cruz, explicó que desde que se hizo el llamado para que las familias se quedaran en sus domicilios para evitar así un brote infeccioso, se han visto disminuciones importantes en las ventas de alimentos en sus negocios.
Raúl Guerrero, propietario del restaurante Bartolo del Ejido la Cruz dijo que están preocupados por las bajas ventas debido al periodo que se está viviendo a causa del coronavirus, sin embargo aseguró que en el negocio se están llevando a cabo las medidas de higiene requeridas.
Y aunque se tomen las medidas pertinentes de higiene, muchas personas han preferido acatar las indicaciones y no salir de sus viviendas, solo a sus fuentes de empleo.
“Estamos preocupados porque muchas familias invertimos este año en iniciar nuestro negocio y este freno de actividades que se va a dar a partir del 20 de marzo y hasta el 20 de abril seguramente va a perjudicar a todo el sector comercial, sabemos que es importante preservar la salud, pero estamos tomando en cuenta todas las medidas de higiene necesarias para evitar un brote de coronavirus en el Estado”.
Por su parte la señora Erika Morín comerciante del 8 de Enero explicó que durante el fin de semana hubo una afluencia bastante normal de comensales, asegurando que se recibieron más de 150 personas provenientes de los diversos municipios de la Región Centro.
“Incluso aseguraron que se está clorando el área de juegos infantiles para que las familias puedan acudir sin temor a comer a los restaurantes del 8 de Enero y la Cruz”.
“Nosotros apenas estamos realizando las medidas de higiene, la lluvia provocó mucha tierra y estamos en la limpieza de los negocios, esperamos que el COVID-19 no se expanda a nuestro municipio porque se dañaría en mucho la economía de los habitantes de esta comunidad rural, ya que la mayor parte de los dueños de los negocios de comida del cordón gastronómico, habitan la comunidad del 8 de Enero y la Cruz”.
Los comerciantes aseguraron que esperan que las ventas no se vean dañadas, puesto que la mayor parte de los restaurantes están instalados al aire libre, por lo que los comensales no están encerrados en locales en los que pueda propagarse el virus en caso de que existiera un indicio de brote en el Estado.