Luis Armando Burciaga Treviño es el elemento de Seguridad Pública asesinado la mañana del jueves en la calle Magnolia, un elemento excepcional según sus mismos compañeros quienes siguen sorprendidos al saber la forma en que le arrebataron la vida.
Tenía 49 años de edad y desde el 9 de mayo del 2016 ingresó a las filas de Seguridad Pública de Frontera en donde sus compañeros lo veían desempeñando un papel muy responsable y entregado a su trabajo.
"El gordo o burciagón", era como lo llamaban sus amigos y compañeros de trabajo que hoy lamentan su pérdida y qué se quedan con gran dolor y muchas dudas.
"Qué te puedo decir y no es por que ya no esté como compañero que por cierto fue de los mejores pero él siempre fue muy amable, sonriente, en el trabajo responsable, siempre dispuesto, servicial, entregado a su trabajo", comentó uno de sus compañeros policías.
Tenía dos hijos, una niña y un niño quienes eran su adoración y el motor del día a día y por quién siempre trataba de darles lo mejor.
La presencia de Luis resaltaba entre los policías por ser muy alegre y caracterizado porque siempre estaba cantando, tenía buen acercamiento con la ciudadanía y siempre estaba al tanto de que no se cometieran injusticias.
Además le gustaba mucho servir a la gente, apoyarlos en caso de necesitar algo por lo que aún no pueden creer lo que pasó pues nunca supieron que anduviera en malos pasos.
De acuerdo a la información que trasciende él estaba en turno haciendo la vigilancia en la plaza de la 10 de Mayo, se desconoce por qué se movió del punto en donde lo habían asignado que era la unidad de Protección Canina, ubicada en la plaza de la 10 de mayo.
"Era una persona bien amigable respetuoso apoyaba a los demás fiel en su trabajo chistoso que te puedo decir tantos años juntos, lo vamos a extrañar mucho", señaló.