Alrededor de cien trabajadores de las iglesias católicas se quedaron sin el 25 por ciento de su salario o reciben la mitad debido a los pocos ingresos, algunos dejaron de recibir prestaciones como el apoyo a la educación de sus hijos, señaló el Vicario de la región centro, Jorge Guzmán Cortés.
La contingencia sanitaria por el Covid-19 ha afectado a todos los sectores de la población, son 15 parroquias de la región centro, cada una con diversas problemáticas. Hasta el momento no se ha prescindido de sus colaboradores, pero se tuvieron que hacer modificaciones para que las iglesias pudieran sobrevivir.
A mediados de julio, los trabajadores seguían recibiendo su salario íntegro gracias a la caridad de los feligreses.
De las 15 parroquias, 8 están buscando la forma de subsistir y cada una tiene alrededor de 4 trabajadores, hay algunas que tienen hasta 12 empleados.
“En las parroquias, alrededor de una centena de trabajadores son los afectados, pueden ser más, en algunos casos el salario se tuvo que reducir un 25 por ciento y ayudas extraordinarias, como a los que tienen hijos en las escuelas de diversos niveles, ya no hay manera de hacerlo”.
Cada parroquia llegó a un acuerdo con los empleados y son conscientes de la realidad que está viviendo todo el mundo, todos se han adaptado, empezando por los sacerdotes. Están conservando su trabajo aunque perciban poca remuneración.