En el Día Internacional del Migrante, Monclova destaca como un ejemplo de hospitalidad y solidaridad al brindar apoyo humanitario a aproximadamente 3,000 migrantes que cruzaron en caravana en el 2023. En las últimas semanas, el flujo migratorio ha vuelto a aumentar, con grupos de hasta 60 personas de diferentes nacionalidades que han llegado a la ciudad.
La población y las autoridades locales han demostrado un compromiso inquebrantable por ayudar a estos hermanos migrantes.
Esa fecha es crucial para resaltar las innumerables dificultades y retos que enfrentan quienes buscan una vida mejor. Muchos de ellos han sido víctimas de violencia sexual, torturas, extorsiones y robos en su travesía.
Factores como la situación económica, el desempleo y las políticas de sus países de origen han influido significativamente en el incremento del flujo migratorio hacia este país.
El alcalde Mario Dávila Delgado ha liderado esfuerzos significativos para atender a esta población creciente. En las últimas semanas, entre 50 y 60 migrantes han estado llegando semanalmente.
Ante esta situación, se mantiene activo un plan de contingencia para recibir a más migrantes, provenientes de Venezuela, Cuba, Centroamérica, Colombia y otras nacionalidades
“En caso de que lleguen con nosotros, sí tenemos un plan de contingencia que hemos utilizado en ocasiones anteriores”, comentó Dávila Delgado.
La ayuda proporcionada incluye alimentación, asistencia médica y pernocta. Además, se implementan medidas de limpieza y se ofrecen consultas médicas, así como abrigo e hidratación cuando sea necesario.
Cabe mencionar que a estas acciones se suman las iglesias y la misma sociedad, tal y como lo hizo el pasado, llevado personalmente alimento, ropa, zapatos, bebidas y cobertores, y muchos artículos más.
La experiencia previa de Monclova en la atención a migrantes es notable; anteriormente se brindó asistencia a cerca de 3,000 personas con resultados exitosos.
La ciudad cuenta con cinco albergues, uno en la Central de Bomberos y otros en CEDIF Norte y Sur, Casa Meced y Eliseo Mendoza Berrueto, que tienen la capacidad para albergar y ofrecer asistencia social a unas 400 personas.
Sin embargo, Dávila Delgado advirtió que si se presentara un aumento repentino en el número de migrantes, como ha sucedido anteriormente, se coordinarían esfuerzos con iglesias y otros grupos para instalar carpas y ampliar la capacidad de atención.
La colaboración con la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración también es esencial. Desde hace tres meses, Protección Civil y Seguridad Pública realizan recorridos diarios para monitorear el flujo migratorio y recopilar información sobre las condiciones actuales.
“Este tema ha sido permanente. Aunque hemos visto que los migrantes llegan en pequeños grupos, estamos preparados para cualquier eventualidad”, concluyó Mario Dávila Delgado.
Con este firme compromiso hacia los migrantes que cruzan por Monclova, la ciudad se reafirma como un faro de esperanza y apoyo en tiempos difíciles.