MONCLOVA., COAH.-Como un médico siempre entregado a sus pacientes y un ser humano excepcional que sin importar día u hora, los atendía solo por la satisfacción de ayudarlos a recuperar su salud, es como será recordado el medico David Garza Ibarra, quien perdiera la vida el pasado domingo.
Fue la menor de sus hijas Ana Garza Ramos, quien relató cómo su padre supo llevar su carrera con la atención, el cuidado y el amor a su familia, a quienes dio todo con la única intención de que salieran adelante y fueran excelentes personas al igual que él.
Mi papá era un médico dedicado a sus pacientes, para nosotros estaba siempre, sin embargo sabíamos que pasaban días sin verlo porque consultaba en el IMSS, ISSSTE y en el consultorio privado, nunca puso la economía sobre su intención de ayudar a las personas, pues lo mismo cobraba una consulta a mitad de precio, o no la cobraba.
“Él tuvo un inmenso amor a su profesión, en ocasiones recuerdo que llegaba a casa con un pastel, galletas, un conejo o cualquier otro animalito que sus pacientitos le llevaban en agradecimiento por la atención que les daba, era de esos doctores que primero platicaba con los pacientes, luego los consultaba y después los despedía de forma amable, con una gran sonrisa y una palmada en señal de que todo estaría mejor”.
Mencionó también que la esposa del doctor, la señora Rosario Ramos siempre supo comprender el amor con que el doctor David llevaba su profesión, pues había ocasiones en que no llegaba temprano y al buscarlo en su consultorio, tenía aun largas filas de pacientes que esperaban a ser consultados y él lo hacía con mucho gusto.
Dijo que como padre fue muy bueno, siempre preocupado por tenerles todo lo que necesitaban, porque les fuera bien en la escuela y por darles todo lo que necesitaban, siendo a sus nietos a quienes más consentía, siendo un abuelo amoroso.
Ana explicó que tanto ella como sus hermanos Karla y David, sabían que papá llegaría tarde porque sus pacientes esperaban revisión, lo cual nunca le recriminaron pues eso era su vida y lo llevaba como persona, pues era feliz cuando a la gente le iba bien.
“Nosotros vamos a extrañar mucho a papá, era un muy buen ser humano, un hombre amable, ameno y sobre todo preocupado por preservar la salud de los pacientes, quienes han llegado hasta aquí para darle el último adiós”.
Es importante señalar que el Doctor David Garza contaba con más de 45 años de servicio y será recordado por su bondad y por poner la medicina pero sobre todo la salud de sus pacientes sobre cualquier interés económico.