Alberto Rodríguez Ferrera negó haber cometido fraude como administrador del Bar “La Brava”, y destacó que, antes al contrario, fueron los ex propietarios del lugar quienes ingresaron al local para realizar destrozos al interior.
“Todo el problema es porque estas personas que son de Saltillo y Monterrey tenían un año y medio en el lugar y no me pagaban renta”, comentó.
Dijo que se encuentra bajo la asesoría y orientación de unos abogados quienes llevan el caso, pues acepta que no había un acta constitutiva de una supuesta sociedad.
Pero tampoco, hubo un acuerdo de arrendamiento, “no les firmé nada, ni acta, ni nada, ellos tampoco, pero se metieron y ‘me reventaron’ todo destrozaron”.
Indicó que efectivamente este fin de semana estaba una patrulla muy temprano por la mañana afuera del ex negocio, pero la causa era porque estaba una camioneta en la que iban las personas que entraron mal estacionada sobre la calle Carranza.
Negó incluso la presencia de un notario público como trascendió, tras destacar que no fue él quien “reventó” el lugar sino los contras.
“Se enojaron porque los corrí hace dos semanas”, indicó.
Cabe señalar que Ferrara presenta pruebas fotográficas de los destrozos que tiene su inmueble, y acusa justamente a los empresarios que eran presuntamente los propietarios del bar.