“He vivido libremente y estoy orgullosa de lo que soy”, expresó Zamara Regis Martínez en la celebración del Día Internacional del Orgullo LGBT, el cual mes un motivo aceptarse y quererse como son, un aliento de esperanza para las personas que no pueden hacerlo por temor a ser rechazadas.
En su adolescencia, Zam se dio cuenta de su gusto y atracción a las mujeres, a sus 16 años le llamó la atención una compañera de su grupo de danza folclórico. “Esto no es normal”, pensó en ese entonces, y aunque nunca le confesó sus sentimientos, pudo hablar del tema con una amiga aunque le costó mucho trabajo hacerlo.
Tenía miedo que sus amigos dejaran de hablarle, le dijeran cosas o que sus compañeras de baile, ya no quisieran cambiarse de vestuario frente a ella, afortunadamente y al contrario de muchos casos al salir del clóset, no tuvo problema con eso y siempre fueron muy amables.
“Nunca me juzgaron ni dejaron de hacer cosas conmigo, en mi familia, mis hermanos no tienen problema y mis primas me apoyan, pero mi mamá sí tiene problema, para hablar sobre el tema. Ella me preguntó un día después de graduarme como licenciada en Psicología, le habían dicho que yo hablaba con una mujer”
Se armó de valor y le confirmó su orientación, esto fue un golpe duro para su mamá ya que se desmayó y después le dijo que no podía ser cierto, que no estaba bien y que Dios la iba a castigar. Debido a ello, su mamá la mandó a Zacatecas a “trabajar” por seis meses, hasta que un día reaccionó a lo que había ocurrido.
Cayó en cuenta que su situación no “estaba mal” como le aseguró y se regresó a Monclova y comenzó a trabajar para la Procuraduría de los Niños, Niñas y la Familia (Pronnif).
“Mi jefa conocía de mi orientación sexual y nunca tuve ningún problema, ni con mis compañeros, tampoco cuando estuve en la Secretaría de la Mujer”.
Actualmente, labora en la Secretaría de Educación Pública de Zacatecas, a sus 29 años de edad ha dado pláticas a adolescentes y no se ha enfrentado a discriminación en el ambiente que la rodea.
Hay avance para la comunidad LGBTTTI
Siguen existiendo muchos tabús y problemas con respecto a lo que piensan ciertas personas, sobre todo los de 40 años para arriba, opinó Zamara, los jóvenes tienen otra perspectiva y es más sencillo asumir quien es uno en realidad.
Además, el contenido al que están expuestos es variado, se tocan los temas de toda la comunidad en la música, en los videos, en las películas, novelas nacionales y hay más representación.
“Todavía hay problema para salir del clóset pero es más relajada para los jóvenes entre 15 y 20 años de edad, lo veo porque soy psicóloga en secundaria y hay chicos que se abren rápido al tema e incluso, no los rechazan ni los maestros los señalan, cuando en la secundaria a mí se me hubiera ocurrido, ni de chiste”
Aprender a quererse
El salir del clóset deriva en el amor propio y no vivir reprimido, lo cual puede derivar en muchas consecuencias al no aceptarse tal como es, comentó Zam.
“Porque al no hacerlo, todo lo demás en tu vida ni siquiera encaja o no te sale del todo bien, hay que aceptar la persona que eres, es benéfico para tu persona y hasta respiras diferente después de que lo haces”.
Recordó, no se debe presionar a nadie para salir del clóset ya que cada quien tiene su proceso, pero es bueno ayudar a las personas que se sienten reprimidos o culpables.
“Siempre hay que estar muy orgullosos de lo que somos, Dios no comete errores diría Lady Gaga, y tiene razón, es muy difícil a veces para personas de nuestra edad el haber salido del clóset, aceptarnos y lidiar con los papás, la familia y el trabajo. He vivido libremente y estoy orgullosa de lo que soy porque no estoy haciendo nada malo”.