Perdió todo por “un ratito más”

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Para poder seguir “un ratito más ” con vida, un hombre de 49 años se ha quedado en la calle pues vendió su casa, muebles y todas sus pertenencias con el fin de seguir pagando la atención de la insuficiencia renal que padece desde hace ocho meses atrás.

Durante las primeras semanas que enfermó, pagó de tajo 60 mil pesos en la clínica del Magisterio donde le realizaron hemodiálisis, luego por semana aportaba 6 mil pesos al nosocomio por tres diálisis semanales.

Adrián Hernández piña, oriundo del estado de Puebla, pudo pagar este tratamiento solo por un tiempo, pues vendió su casa y mobiliario que tenía al sur de México para poder salvar su vida y vivir más tiempo.

Al terminarse su dinero, ya no pudo pagar el tratamiento tan costoso que merece una insuficiencia renal por lo que no fue aceptado de nueva cuenta en la institución médica.

Pasó semanas sin recibir las atenciones médicas, hasta que familiares pudieron conseguir el Seguro Popular al poblano, al principio se les negaba, pues el tenía tratamiento de hemodiálisis y en el hospital general Amparo Pape de Benavides no se realiza.

Sin embargo, con apoyo de una persona, pudieron ingresar a Adrián como afiliado.

Actualmente, acude cada ocho días al nosocomio, donde se le realiza el procedimiento.

En la primera ocasión que le dializaron en este hospital, lograron sacar de su cuerpo once litros de líquidos tóxicos, que no puede desechar por la afectación en sus órganos.

“Vendí mi casita y lo que había hecho para poder estar, aunque sea un ratito más” comentó Adrián mientras estaba dializándose en la cama 30 de la sala ocho en el Amparo Pape.

Actualmente vive en la casa de su tía, quien le da asilo a él y a su madre de 72 años, María Antonia Nazaria Piña apoya a su hijo aún y cuando tiene secuelas de una embolia que sufrió hace años, no lo deja solo ni un instante.

La casa marcada con el número 1410 en la avenida El Potrero de la colonia Las Flores es donde por algunos días a la semana permanece, pues regresa al hospital por otros varios, es donde se asilan madre e hijo.

“Me dializaba en el hospital del Magisterio, la mera verdad, ya no cuento con el dinero para atenderme, mi tía política me ayudó a conseguir el Seguro Popular, a un principio nos decían que no porque estaba ya hemodialisado, pero encontramos a una persona, la adecuada, que nos ayudó a meterlo al Seguro Popular”.

Otra de sus tías acudió al DIF a solicitar apoyo para estas dos personas, sin embargo, una mujer llamada Lily Tellez le comentó que pusiera a trabajar a doña María para que ella pudiera asegurar a su hijo.

“Fui a buscar a la señora Lily Tellez me dijo que pusiera a mi cuñada a trabajar para que asegurara a mi sobrino, es imposible que mi cuñada a sus 72 años pueda trabajar dado que tiene secuelas de embolia”.

“Pedimos que los ayuden y si se pudiera que le otorgaran el Seguro porque estuvo 18 años trabajando y no ha recibido ningún beneficio”, comentó la tía de Adrián.

“Me siento fuerte, cuando estaba en el Magisterio me decía el medico que necesitaba tres diálisis por semana y ahorita ingresa cada ocho días en el Amparo Pape y me siento bien, mis pies están normales, mis brazos, normalmente estaban al triple de como están por tanta agua acumulada, cuando me trajeron me sacaron 11 litros, ya estaba yo pesando 87 kilos, ahorita peso 62, los pies los tenía el doble”, platicó Adrián.