La vida ofrece revanchas y después de 15 años los afines al Sindicato Minero tuvieron la oportunidad de cobrarse viejas afrentas, al desalojar a los funcionarios de la Sección 288 del recinto sindical, antes con la cara ensangrentada a Alfredo Reyna le tocó perder y ahora de nueva cuenta iba a la punta de napistas y logró sacar a democráticos del recinto.
Los conflictos sindicales son parte de la historia en la localidad, las luchas por la defensa de los derechos laborales, las marchas, bloqueos, que recientemente se han retomando por trabajadores de AHMSA.
Así mismo el conflicto entre trabajadores, que ha llevado a una lucha interminable por la titularidad del contrato colectivo.
El pasado martes surgió un nuevo enfrentamiento en Monclova, un choque entre grupos opositores que convirtieron las calles de Monclova en un campo de batalla, por un lado los trabajadores afines al Sindicato Nacional Democrático y por el otro afines al Sindicato Minero.
Sin embargo este enfrentamiento recordó los hechos registrados años atrás, en donde la gente ya había sido testigo de estos hechos de violencia, la disputa en calles aledañas al recinto de la Sección 288 y los daños que ocasionan a las personas que están cerca del área.
Sin duda, los afines al Sindicato Minero lograron vengarse al desalojar a sus contrapartes del recinto sindical y protegerlo a piedra y lodo, luego de que en 2008, afines a Napoleón Gómez Urrutia fueron desalojados.
Era un tema pendiente.
El descontento de la base trabajadora ya existía, se habían creado dos comités sindicales, se desconocía a Napoleón Gómez Urrutia, lo que años más adelante llevó a la creación de un nuevo sindicato.
Al igual que ahora, en 2008 la tensión entre los grupos de trabajadores era constante, la posibilidad de enfrentamiento, ante la disputa que se mantenía entre los mismos obreros de AHMSA.
El panorama era tenso, no por la crisis económica de AHMSA, no por la falta de pagos o de producción sino por los conflictos sindicales, el rechazo de los obreros a la figura de Napoleón Gómez Urrutia.
Los cobros que se aplicaron, los rebajes, el aumento de las cuotas sindicales al 1.5 por ciento, la venta de un seguro ficticio, el cobro del fondo de prohuelga que se enviaba al Comité Nacional, una serie de cosas que inconformaron a la gente.
En 2008 trabajadores de la Sección 288 desconocieron el liderazgo de Napoleón Gómez Urrutia luego que fue reelecto para continuar al frente del Sindicato Minero, a pesar que desde un año atrás se encontraba autoexiliado en Canadá por la orden de aprehensión que existía en su contra.
Fue en abril del 2008 cuando trabajadores irrumpieron en el comité para desalojar a los funcionarios, en ese entonces Alfredo Reyna Sayavedra, Secretario de Actas había sido designado como Secretario General, luego de que Tomas Hernández asumió un cargo en el Comité Nacional.
La elección se dio en una asamblea a mano alzada en la que los trabajadores eligieron, lo que generó molestias entre los trabajadores y un primer enfrentamiento.
Sin embargo una semana después se dio la toma del recinto, se sacó con violencia a los funcionarios y se instaló un nuevo comité.
En ese entonces la imagen de Alfredo Reyna cubierto de sangre, representó el conflicto sindical, con palos y piedras desalojaron a los funcionarios sindicales y destruyeron las imágenes de Napoleón Gómez Sada y Gómez Urrutia y la riña se extendió también a las calles Matamoros.
En esta ocasión Alfredo Reyna participó en el grupo de afines al Sindicato Minero que el pasado martes tomaron las instalaciones, defendiéndolo con piedras y palos, logrando la revancha luego de 15 años.