“Yo ya la puse en manos de Dios y ojalá que me la deje, sino que sea lo que Dios quiera”, comentó José Domínguez antes de que ingresara Maribel al quirófano, la operación tuvo una duración de seis horas en la cual los médicos hicieron lo posible por desinflamar su cerebro.
Maribel Domínguez llegó a la Clínica 21 del Instituto Mexicano del Seguro Social de Monterrey, Nuevo León a la 1:00 de la madrugada de ayer jueves y fue a las 10:00 de la mañana cuando la pasaron a quirófano para empezar con el procedimiento.
“Ojalá y Diosito me la deje, yo ya la puse en sus manos, que sea lo que él quiera”, comentó su papá pues durante el procedimiento le retirarían un pedazo de su cráneo para desinflamar el cerebro y que empiece a circular la sangre.
Los galenos le comentaron a la familia que la operación tenía sus riesgos pero al ser muy joven tendía más esperanzas de salir bien de quirófano.
José Domínguez informó que alrededor de las 4:00 de la tarde fue que Maribel fue trasladada al quinto piso en el área de Terapia Intensiva y les informarían hasta las 6:00 de la tarde sobre su estado de salud, lo que pasó en el quirófano y qué esperar en las próximas horas.
En redes sociales sus amigos y familiares han mostrado su apoyo y pedido a las personas que recen por Maribel, para que pueda despertar y volver a reunirse con sus seres queridos.