Siembra “Demonio” terror en la Lupita M.

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Burla su arresto domiciliario para irse a drogar con viciosos del barrio

No era la primera vez que el “Demonio” rondaba por las calles de la colonia Lupita Murguía, lleva tiempo reuniéndose con otro de los adictos más problemáticos que tiene el sector con el que consume a diario dosis de estupefacientes que los tienen fuera de sí.

Vecinos de la calle San Charbel aseguran que el joven de apenas 14 años que lleva en su conciencia una muerte de una menor a la que ultimó a puñaladas en el 2016 es visto constantemente vagando junto a Juan Carlos, otra mala influencia para la juventud.

Aún y cuando Juan Carlos es mayor que Javier “N”, pues supera los 21 años, acude a la colonia a casa de su abuela, a la que le da cuantiosos problemas por estar siempre bajo los influjos de las drogas.

Él normalmente habita en la colonia 21 de Marzo con su madre, sin embargo no sale de la calle San Charbel donde hace desmanes a diario.

Al vivir rodeada de estos delincuentes, la población que habita en la misma calle prefiere no involucrarse con ellos y apenas los ven pasar caminando, se encierran en sus viviendas para no tener ningún tipo de contacto.

Amas de casa que esperan a que sus maridos vuelvan de trabajar, temen a ser atacadas por el “Demonio” y sus amigos, siempre portan navajas listos para atacar a cualquier persona.

“Aquí anda rondando y tenemos miedo, vimos al “Demonio” porque lo conocemos, se lo llevó la patrulla, ya teníamos días viéndolo por aquí”, comentan las vecinas.

“Se junta con uno ya más grande, a él ayer se lo llevói la patrulla porque se andaba peleando, se llama Juan Carlos, él tiene 21 años, tiene tatuado el cuello y parte de la cara”, comentó Karina García.

Cuando esporádicamente las familias hacen reuniones en sus patios, los vándalos llegan a molestarlos, les piden cerveza, dinero y hasta que obtienen lo que quieren se retiran, por eso los vecinos han dejado de lado hasta las convivencias en sus viviendas.

“Nosotros mejor nos encerramos por lo mismo que tenemos niños, no nos vayan a agarrar a una de nuestras criaturas y nos las vayan a matar”, dijeron otras vecinas que se negaron a dar sus generales por miedo a tener represalias de los adictos.

Aseguran que el sector es tranquilo, son los jóvenes drogadictos que van de otras colonias a concentrarse ahí a hacer problemas, como el “Demonio” y Juan Carlos.