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Coahuila

Triste adiós a “Camila”

Por Mónica Meza - 25 marzo, 2019 - 00:08 a.m.

Perder a una mascota duele más de lo que la gente piensa, incluso es un dolor muy similar al de perder a un familiar, “Camila” no era solo una perrita, era un miembro más de la familia Rodríguez González, fueron años de compañía, el momento más triste fue decirle adiós mientras llorando esperaban el efecto de la eutanasia.

“Camila” era de la raza golden retriever llegó a la familia cuando apenas tenía 2 meses de haber nacido, Katty González y su esposo Ulises Rodríguez buscaron esta mascota para Sofía, su única hija.

Eligieron esta raza debido a que esta clase de perros poseen inteligencia, son cariñosos, juguetón, amable con los niños y tiende a llevarse bien con otras mascotas y extraños además de que no tiene instinto de guardián, así era Camila, una perrita color “güerita”, orejas caídas y mirada tierna.

”Maya” fue adoptada gracias a la “Fundación Rescatando Patitas”.

Sofía apenas tenía 3 años cuando la perrita se convirtió en su mejor amiga, jugaban a las escondidas, era impresionante la inteligencia que tenía, desde el primero momento hicieron “click”.

Cuando se fueron a vivir a Puebla, Camila viajó con ellos durante 13 horas para conocer su nuevo hogar, tenían un patio amplio para que ella pudiera correr, tenía sus cosas, su casita, su plato de comida y agua y sus juguetes.

No solo estuvo con la niña, Camila supo corresponder a Katty y su esposo en cualquier situación que atravesaron, ella sabía cuándo había algo mal, cuando se sentían tristes, preocupados, nadie mejor que su perrita los podía entender y con simplemente mover la cola sabían que los acompañaba en ese sentir.

A lo largo de su vida se enfermó 4 veces, la más complicada fue a mitad de su vida, cuando tenía 6 años y se paralizó, afortunadamente con el tratamiento adecuado con un veterinario se logró salvarla para que viviera 5 años y medio más.

“Ella era una integrante más de la familia, aunque la teníamos en el patio casi siempre la metíamos, jugábamos con ella, parecía persona comía, jugaba y todo, duró 11 años y medio, hicimos todo lo que pudimos para salvarla pero ella ya estaba cansada”, comentó Katty González.

Aunque no se sabe con exactitud cuál fue la causa de su enfermedad, se dieron cuenta que su sangre era como el agua, cristalina, posiblemente tenía cáncer.

En sus últimos días ya no quería comer croquetas, por lo que preparaban alimento especialmente para ella, pollito y otro tipo de comida, pero cada día su estado de salud era más complicado y un día cuando Sofía estaba en sus clases decidieron llevarla al veterinario.

Camila llegó a esta familia cuando tenía apenas 2 meses de edad.

Por su edad y su enfermedad fue necesario que se quedara internada, al siguiente día cuando regresaron su estado era peor, la veterinaria recomendó aplicarle la inyección de la eutanasia debido a que no resistiría un tratamiento.

Llorando se fueron de la veterinaria, cuando regresaron la vieron peor, cansada, adolorida, cansada, su mirada lo decía todo.

“Con todo el dolor de nuestro corazón decidimos dormirla, fue muy difícil, primero le expliqué a mi hija que Camila ya estaba muy malita que la doctora decía que lo mejor era que durmiera, ella me contestó que le dolía mucho verla mal y que lo mejor era que descansara”, señaló Katty.

No era solo una mascota, era un integrante de la familia.

Su esposo, Katty y su hija Sofía, llorando se despidieron de ella, su mirada era otra, era una mirada de amor, de agradecimiento, antes era una mirada de dolor, la abrazaron y esperaron el efecto de la eutanasia, hasta que su corazón dejó de latir.

“Era una mirada muy bonita, sentía que nos agradecía por todos estos años que le brindamos amor, cuidados, una mirada que solo tenemos las madres hacía nuestros hijos, los perritos también sienten”.

Fue el pasado 16 de marzo a la 1:00 de la tarde cuando la familia atravesó el difícil momento, Camila ahora se encuentra enterrada en el patio de su casa, es difícil ver sus cosas ahí y saber que ya no está.

“Lloramos mucho desde que se enfermó, nos dolió bastante, pero vivimos el proceso desde que se enfermó hasta que murió”.

Aún así la familia tiene mucho amor para brindar a una mascota más, por ello adoptaron a “Maya” así se llama la Diosa de la primavera en la mitología Romana y como llegó entrando la primavera por eso decidieron llamarla así.

Encontraron a “Maya” gracias a una Asociación llamada “Rescatando patitas”, es una perrita mestiza que se robó el corazón de todos los que integran la familia, no sustituye a “Camila” pero la tratarán con el mismo amor.

Katty González comentó que el dolor de haber perdido a Camila” fue muy grande pero no para bloquearse y decidir no tener más mascotas por miedo a volver a padecer ese dolor, además de que existen muchos perritos en espera de una familia.

Nunca será remplazable, ahora la recuerdan con mucho amor.

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