Doña Consuelo García Díaz de 90 años de edad fue víctima de violencia ocasionada por su propio nieto quien intentó matarla con un mazo, afortunadamente no logró su cometido, sin embargo ella quiere recuperar su pensión y su vivienda que están en manos de su nieto y de su hija.
La ancianita tiene su vivienda en la colonia Emiliano Zapata en la calle 16, ahí con ella vivía su hija Noelia Reyna y su nieto Samuel Alonso Reyna García de 22 años de edad quien la golpeó en diferentes ocasiones y a quien acusaron de ser drogadicto.
Consuelo tiene tres pensiones, una que le dejó su esposo que hace algunos años murió, otra de uno de sus hijos y la que recibe por parte del Gobierno Federal, pero ella no recibía un solo peso pues la encargada de cobrar era su hija Noelia, mientras que ella no podía pedir un refresco porque se lo negaban.
Una nieta fue quien avisó al resto de sus familiares, dijo que la acababan de pegar a su abuela quien estaba llorando, pero esa fue la segunda vez que la golpeó, en la primera vez interpuso denuncia, detuvieron a Samuel pero solo duró una hora encerrado y lo soltaron.
En esa ocasión él la escupió en la cara, ella se quiso levantar para lavarse y en eso recibió una patada en la espinilla, la segunda vez intentó matarla con un mazo, pero afortunadamente la hija se interpuso.
“Siempre me maltrataba pero mi hija no quería que le dijera a mis otros hijos, no quería porque se iban a echar un compromiso, por eso me aguanté mucho en no decir nada, pero ya fue mucho lo que me hizo”, comentó la abuela.
Luego de que la golpeara la segunda vez, ella le mencionó a su hija que estaba cansada y que se iría con el primer familiar que la visitara, segundos después alguien tocó la puerta, era Adán un hermano de Doña Consuelo a quien le pidió que se la llevara a vivir con él.
“Dios puso a mi hermano en ese momento, no le quise decir nada porque mi nieto trae una pistola, ese día todo empezó porque yo me empecé a enojar con él, se acercó y me dijo que está diciendo vieja hija de su… le contesté que yo decía lo cierto, me tratas mal y me aguanto porque no quiero que mis hijos se echen un compromiso, pero ya no voy a aguantar”, en eso el nieto agarró el mazo para intentar golpearla.
La mañana de ayer acudió para ver que avances había en la denuncia que pusieron hace un mes, le practicaron un estudio para ver el estado emocional que presenta, aunque desde que la sacaron de su vivienda y se fue con su hermano, cambió la calidad de vida.
Pero el hostigamiento por parte de la hija y del nieto continúan, constantemente hay amenazas hacía el resto de los familiares, incluso se ha negado a entregar las nip´s de las tarjetas donde recibe las pensiones, pero tampoco quiere entregar la credencial de elector.
“Hay veces que si me siento mal, me da un dolor que me pega aquí”, señala Doña Consuelo mientras se toca el pecho, mencionó que tomó la decisión de irse de su casa porque ya no aguantaba el maltrato por parte de su nieto.
“Es capaz que me duermo y me mata, yo le tenía mucho miedo pero ahora estoy con mi hermano”, comentó.
Por lo que el resto de la familia busca recuperar el hogar de Consuelo, además de sus pensiones pues considera que tanto la hija como el nieto son mal agradecidos ya que ellos se mantenían de eso, pero no cuidaban bien a Doña Consuelo.