Tras la reunión de emergencia efectuada entre obispos de las diócesis fronterizas de Estados Unidos y México del 25 al 27 de febrero pasados debido a la crisis de centroamericanos que buscan asilo político, se informó que también en el país vecino se abrirán albergues para los migrantes.
El sacerdote José Guadalupe Valdez, que es encargado de la Pastoral de Movilidad Humana en la Diócesis de Piedras Negras y que acudió a la reunión en El Paso, Texas junto al obispo Alonso Garza Treviño, señaló que no solo se atenderá desde México esta situación, sino también en Estados Unidos se abrieron algunos albergues para las personas que tramitaron el asilo y están en espera de que se resuelva su situación.
“De esta manera, el mismo gobierno de Estados Unidos puede apoyarse de los obispos para canalizar a los migrantes que tienen familiares ya viviendo allí, y puedan ir con el juez conforme a las necesidades de ese asilo”, señaló.
En la desunión destacaron también el daño que haría el muro fronterizo, “no sólo representa división entre familia y divide también naciones que están unidas”, mencionó el sacerdote.
Promulgarán en diferentes medios y ante el gobierno estadounidense que se cambie esta forma de solucionar la migración, ya que perjudicará gravemente la humanidad de las personas, también de los pueblos y sociedad hermanas. “Que se piense de otra manera, es decir, abrir las puertas a través del asilo para que las personas pueda estar legalmente en los países mientras emigran”, enfatizó.
En Piedras Negras aún hay alrededor de 200 migrantes en espera del asilo político, albergadas en diferentes instituciones principalmente de la Iglesia Católica. El sacerdote reconoció que la capacidad de recepción de solicitudes por las autoridades estadounidenses es mayor, de 10 a 12 personas diarias.
“Esto ayuda en el ánimo de los migrantes y en que se busque el perfil”, y es que, reconoció que siguen llegando migrantes, “esto nunca se va terminar, mientras no se resuelvan las causas expulsoras de su lugar de origen, la migración forzada continuará”, concluyó.
En días pasados se reunieron representantes de la Iglesia Católica de México y Estados Unidos.