Aunque se han presentado casos de violencia en Coahuila, esto no es motivo de disminución de visitantes en el estado, pero la frontera sí se ha visto afectada por la amenaza de cierres de puentes internacionales debido a la crisis migratoria y se refleja en menos ventas, dijo Julián Rodríguez Cavazos, comerciante local.
Indicó que los consumidores de Estados Unidos representan un 10 a15 por ciento de las ventas, misma cantidad que ha disminuido desde que empezaron a hacerse lentos los cruces.
El empresario, señaló que los recientes enfrentamientos violentos de civiles armados y fuerza policial en la región de Múzquiz y que generó alarma entre la población, no trascendió con fuerza a los visitantes del sur de Texas, ya que difícilmente cruzan por las largas filas y están más atentos a la crisis migratoria.
Recalcó que los visitantes del vecino país del Norte ya tienen más confianza de viajar a nuestro país, sobre todo los que vienen de manera frecuente a la frontera, “esta gente sabe que no es cierto la situación de violencia como lo platica su Gobierno. Lo que más afecta ahora son las amenazas de cierres de puentes y tardanza para cruzar, ese es el problema. Hay mucha gente que viene de EUA a hacer sus compras aquí y se están alejando por esos problemas”.
Además del temor de un posible cierre, lo que más perjudica son las horas que deben de hacer fila, cuatro entre el viaje de ida y vuelta, “la gente se desanima, lo piensa mucho, es penoso porque es mucho tiempo de embotellamiento y traen a niños adultos mayores que requieren de atención, no quieren pasar por un apuro mientras cruzan”, señaló.
Aun así, la región se ha visto favorecida con fuentes de trabajo debido a que el Gobierno ha traído buenas empresas y hubo aumento de salarios, favoreciendo el consumo, concluyó.