SABINAS, COAH.- Llega un momento en el ciclo vital en que los hijos deben hacer su propio camino y solo entonces, los padres se convierten en aliados. Sin embargo, existen casos en que los retoños no quieren abandonar el nido o son los progenitores quienes se rehúsan a dejarlos ir, llegando incluso a la manipulación emocional.
Y es que existen muchas variables para tomar en cuenta. En nuestra sociedad, el tema económico, las creencias familiares y la necesidad de soporte emocional de los hijos hacia sus padres son fuertes influyentes a la hora de decidir dejar el nido. Aunque la sugerencia para que sus hijos logren su autonomía e independencia económica y emocional, es que dejen volar a sus hijos en un tiempo apropiado entre los 24 a 27 años.
El 46 por ciento de los adultos jóvenes en el rango de 18 a 30 años, vive con sus padres en México, revela el reporte Panorama Social 2024, difundidos días pasados por la OCDE. La proporción es significativamente más alta que la de países como Dinamarca, donde se ubica en el 10 por ciento, pero mucho más baja que la de Corea o Italia, donde alcanza el 81 y 80 por ciento, respectivamente.
En encuesta realizada a 50 jóvenes en la ciudad de Sabinas, sobre este reporte indica que el retraso en la emancipación de los jóvenes es un fenómeno presente, lo atribuyen principalmente al elevado precio de los alquileres, el desempleo y los bajos salarios son algunos de los factores que impiden independizarse a las generaciones más jóvenes que así lo desean.
La mayoría de los jóvenes señalan que de hecho, vivir con sus padres puede ser para algunos la única manera de afrontar una situación de altos precios de alquiler, empleos inseguros, y es más cómodo vivir sin preocupaciones.
Un mínimo de jóvenes comentaron que ya se independizaron, y que encuentran cada vez más sentido a la vida, pero fuera de la paternidad, y responsabilidades y parece haber una mayor aceptación de no tener hijos, quieren vivir la vida libre sin compromisos.
Otros más responsables expresaron que se independizaron por respeto a su padres, y para aligerarles la carga ya que son varios hermanos, y al ya tener su mayoría de edad no les parecía justo seguir siendo una carga para ellos.
Por otro lado solo tres chicas y 2 jóvenes mencionan que: “Mi mama no quiere que me vaya y tenemos miedo a enfrentarse a la vida solos”. Mientras que otros chicos simplemente dicen “No la armamos”.
Cabe señalar que en la actualidad aunque la mayoría de estos jóvenes están trabajando, continúan viviendo con sus padres, sin aportar nada económicamente al hogar.