SAN JUAN DE SABINAS, COAH.- ‘El capricho’, la ambición y la corrupción de Bonoso Santiesteban propietario de la empresa de transporte “El Capricho”, son los responsables de la muerte de cuatro miembros de una familia ocurrido el pasado fin de semana.
Falta de permisos federales, mantenimiento, capacitación y el uso indebido de una carretera no apta para un vehículo con exceso de peso, quedaron en evidencia en el accidente que pudo haberse evitado.
Como se recordará, la desgracia ocurrió el pasado sábado en el kilómetro 138 de la carretera Federal 57, tramo Nueva Rosita-Allende (libre), por donde circulaba el trailer con placas número económico 823.
Al intentar rebasar, la caja del segundo remolque que cargaba carbón, se desprendió y aplastó el automóvil Chevrolet donde viajaban María de los Ángeles Cortes Álvarez, su hijo Iram Gilberto Hernández Cortes, Leonor Rodríguez Álvarez y Sergio Everardo Calvo Jiménez, quienes murieron aplastados.
Al margen de la desgracia, en el accidente quedaron en evidencia graves irregularidades de la empresa “El Capricho”, propiedad de Bonoso Santiesteban, entre los que se pueden subrayar la falta de la llamada “Autorización Expresa” de la SCT, requisito obligatorio de acuerdo al Norma Oficial Mexicana NOM-012-SCT-2-2017 Sobre el peso y dimensiones máximas.
El tractocamión que provocó el grave accidente, no portaba con la “Autorización Expresa” de la SCT visible, según consta en las imágenes y con ello, no garantiza contar con una póliza de seguro de responsabilidad civil por daños a terceros.
Dentro de los requisitos de la SCT para conceder la “Autorización Expresa” de un tractocamión doblemente articulado, se encuentra mostrar la certificación del taller donde garantiza que cumple con motor electrónico HP mínimo, torque mínimo y capacidad mínima de los ejes de tracción, así como freno auxiliar ABS y equipo GPS de control de velocidad, de acuerdo a la NOM-012-SCT-2-2017.
Este tipo de unidades por sus dimensiones, también deben ser gobernados en una velocidad máxima de 80 kilómetros por hora, lo que tampoco ocurrió en el accidente donde el exceso de velocidad, (al intentar rebasar) y las malas condiciones del enganche, causaron la fatalidad.
Increíblemente ni la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la Guardia Nacional, o la Comisión Federal de Electricidad, (que es a donde iba destinada la carga), hicieron nada para regularlo.
En el tramo carretero Nueva Rosita-Allende, diariamente circulan este tipo de unidades poniendo en peligro la vida de los automovilistas.
CARRETERA 57 NO APTA PARA DOBLE SEMIREMOLQUE
En el ‘capricho’, también hay negligencia, ya que este tipo de unidades de carga pesada y con exceso de dimensiones deben circular por carreteras tipo E, en este caso la carretera de cuota que tiene cuatro carriles y las condiciones para aminorar el riesgo.
Sin embargo, para ahorrarse unos pesos de caseta, el dueño de “El Capricho”, hizo circular su unidad por la estrecha y deteriorada carretera 57 que solo cuenta con dos carriles, sin que, por causas desconocidas, la Guardia Nacional, haga algo para impedirlo.
COMPARECE CONDUCTOR DEL TRAILER
Ulises Ramírez Guillén, delegado de la Fiscalía General del Estado en la Región Carbonífera informó que ayer se celebró la audiencia inicial, donde compareció solo el chofer Erik Jaciel N.
El delito que se le imputa es homicidio culposo agravado por cada una de las personas que fallecieron.
Sobre la prueba pericial obtenida, el delegado informó que, de acuerdo al tránsito terrestre, se trata de una maniobra del conductor al intentar rebasar el vehículo y al momento de incorporarse, no midió la distancia provocando una colisión con el automóvil, ocasionando que se desganchara la segunda caja del remolque que llevaba.
Debido a la velocidad con que se desplazaba, cayó encima totalmente del vehículo compacto provocando la muerte instantánea de los ocupantes.