SABINAS, COAH. -La exportación de ganado en Coahuila enfrenta una pausa prolongada debido al cierre del puerto de Piedras Negras, el principal punto de salida para el ganado coahuilense. La suspensión se debe a la implementación de un nuevo protocolo de inspección para detectar el gusano barrenador, lo que ha dejado en incertidumbre a los productores. Así lo informó Alejandro Gutiérrez Balderrama, presidente de la Asociación Ganadera Local de Sabinas, quien destacó la urgencia de una pronta solución para evitar mayores afectaciones al sector.
Mientras estados como Sonora y Chihuahua han logrado reabrir algunos de sus puertos para la exportación de ganado, en el caso de Coahuila, el proceso avanza más lentamente. Según Gutiérrez Balderrama, el puerto de Piedras Negras está en proceso de reapertura, pero aún se espera la autorización final del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés). Este retraso ha generado preocupación entre los ganaderos, quienes dependen de la exportación para mantener la viabilidad económica de sus ranchos.
El impacto de la suspensión ha sido significativo. Se estima que en diciembre del año pasado, alrededor de 6,000 cabezas de ganado quedaron varadas en la entidad, mientras que en enero se sumaron entre 4,000 y 5,000 más. La acumulación continúa creciendo, y para febrero, los productores prevén que la cifra de becerros listos para exportar será aún mayor. Esta situación ha puesto a prueba la capacidad de los ganaderos para alimentar y mantener al ganado, incrementando los costos operativos.
Uno de los principales desafíos que enfrentan los productores es el crecimiento acelerado de los becerros. Cada mes, los animales deben ser destetados y reemplazados por nuevas crías, lo que implica que el ganado que estaba listo para exportarse en diciembre ahora es más grande y representa una carga adicional para los ganaderos. La falta de exportación no solo afecta la rotación del hato, sino que también genera pérdidas económicas, ya que los animales de mayor peso pueden perder valor en el mercado internacional. La pronta reapertura del puerto de Piedras Negras es clave para normalizar el flujo de exportaciones y evitar un colapso en la industria ganadera de Coahuila. El sector espera que, una vez que el USDA otorgue la autorización final, el tránsito de ganado pueda reanudarse sin contratiempos, permitiendo a los productores retomar sus operaciones con normalidad y evitar una crisis mayor. Mientras tanto, los ganaderos continúan enfrentando la incertidumbre, esperando que las autoridades agilicen los trámites necesarios para garantizar la estabilidad de la actividad ganadera en la región.