SALTILLO, COAH.- El Fiscal de Personas Desaparecidas en Coahuila, José Ángel Herrera Cepeda, dio a conocer que en el presente año se han incrementado hasta un 15 por ciento los casos de jóvenes reportados como desaparecidos y las edades oscilan entre los 16 y 18 años.
De acuerdo al funcionario estatal, aunque la mayoría de estos casos se resuelven rápidamente, el fenómeno sigue siendo preocupante.
“En las últimas fechas, han aumentado los reportes de menores no localizados; aproximadamente el aumento sería del 15 por ciento en las edades de 16 a 18 años. Afortunadamente, todas han sido localizadas, aseguradas y reintegradas a sus familias, pero definitivamente hay un aumento”, declaró Herrera Cepeda.
El Fiscal explicó que en el 70 por ciento de los casos, las desapariciones son voluntarias, motivadas por conflictos personales que llevan a los adolescentes a alejarse de sus hogares. Estos jóvenes, en muchos casos, son atraídos por promesas engañosas a través de las redes sociales.
“También se ha detectado que, a través de las redes sociales, perfiles falsos buscan a menores en situación vulnerable y les ofrecen una mejor vida para sacarlos de sus casas y trasladarlos a otros estados de la república. Afortunadamente, se ha podido dar con los adolescentes a tiempo y se ha evitado la comisión de algún delito”, añadió el fiscal.
El modus operandi de estos perfiles falsos incluye el “enganche” de menores de edad, a quienes se les promete una mejora económica y de vida.
Este engaño ha llevado a muchos jóvenes a trasladarse voluntariamente a otros estados, aunque, afortunadamente, las autoridades han podido intervenir a tiempo en la mayoría de los casos.
Herrera Cepeda enfatizó la importancia de la vigilancia parental en la prevención de estas situaciones e hizo un llamado a los padres de familia a monitorear las actividades de sus hijos en redes sociales y a estar atentos a cualquier cambio en su comportamiento, ya que la supervisión adecuada puede reducir significativamente el riesgo de que los jóvenes se expongan a peligros mayores al "desaparecer" voluntariamente.
“Es fundamental que los padres estén al tanto de lo que sus hijos ven y hacen en internet. La comunicación abierta y la observación de cambios de conducta pueden ser clave para prevenir que estos jóvenes se conviertan en víctimas de engaños que los pongan en riesgo”, concluyó el fiscal.