Saltillo, Coahuila.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) brinda a sus derechohabientes acciones preventivas y de atención asistencia en materia de salud bucodental, que incluye además de los dientes, encías y estructuras de soporte, a los huesos, articulares, mucosas y músculos faciales, para garantizar el buen funcionamiento en la capacidad de morder, masticar, sonreír, hablar, comunicar y transmitir emociones.
El Instituto cuenta con tratamientos como detección de placa dentobacteriana, aplicación tópica de fluoruro enseñanza de la técnica de cepillado dental y del uso de hilo dental, que son útiles para evitar enfermedades.
Respecto a la atención asistencial que se proporcionan para la rehabilitación de órganos dentarios afectados por alguna patología bucal, incluye obturaciones (amalgama, resina, ionómero de vidrio), extracciones, eliminación de sarro, drenado y tratamiento farmacológico de absceso dental.
Si bien la caries dental y la enfermedad periodontal (de las encías) son dos de los problemas más significativos de la salud pública bucal, hay otras padecimientos y trastornos que se presentan en la cavidad bucal, así como en el desarrollo y erupción de los dientes, enfermedades de la pulpa y tejidos periapicales, anomalías dentofaciales, lesiones en la mucosa bucal, e incluso cáncer de la cavidad oral.
Una mala salud bucal puede ocasionar en las mujeres embarazadas con problemas en las encías riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer en su bebé; además, la enfermedad periodontal se relaciona con diabetes y enfermedades del corazón.
Conservar una buena salud bucal tiene múltiples beneficios: realizar diversas funciones vitales como masticación y deglución, que constituyen el inicio de la digestión; la fonación que contribuye a la capacidad de comunicarse de forma fluida, agradable y efectiva y, también tiene un valor estético y social.
Las principales recomendaciones de los especialistas, son:
· Cepillar los dientes tres veces al día todos los días y durante tres minutos.
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· Cambiar el cepillo de dientes regularmente, pues es necesario mantener las cerdas firmes y libres de bacterias; se debe cambiar cada tres meses.
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· Usar hilo dental al menos una vez al día, de preferencia por las noches antes del cepillado dental.
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· Utilizar enjuague bucal para eliminar bacterias que se acumulan en la boca, de ser posible que contenga flúor.
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· Alimentación saludable, evitar comer alimentos y bebidas con alto contenido de azúcar, pues este ingrediente el principal aliado de la aparición de caries dental.
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· Eliminar o reducir el consumo de tabaco; las encías de los fumadores son más susceptibles a infecciones, el tabaco causa falta de oxígeno en el torrente sanguíneo, que reduce el flujo de sangre y nutrientes hacía las encías.
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· Visitar al dentista regularmente, idealmente cada seis meses para revisión y detección de posibles afecciones en las encías y dientes.