En una nueva escalada de su campaña marítima en aguas internacionales, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos llevaron a cabo tres ataques dirigidos contra embarcaciones que calificó de vinculadas al narcotráfico, dejando un saldo de al menos 11 personas fallecidas entre el 16 y 17 de febrero de 2026, informó el Comando Sur estadounidense.
¿Qué ocurrió?
Según el reporte militar, las acciones se produjeron en dos zonas clave:
Pacífico oriental: dos embarcaciones atacadas, con cuatro muertos en cada una.
Mar Caribe: una tercera embarcación atacada, con tres muertos.
Videos oficiales publicados por el Comando Sur muestran las embarcaciones siendo alcanzadas por fuego letal, aunque el ejército no ha publicado evidencia independiente de que estuvieran transportando drogas.
Operación "Lanza del Sur" y el contexto estratégico
Los ataques forman parte de la llamada operación Lanza del Sur, una ofensiva marítima lanzada por Washington en septiembre de 2025 y que apunta a lo que el gobierno estadounidense describe como redes de "narcoterrorismo" que operan en rutas marítimas entre Sudamérica, Centroamérica y el Caribe.
Desde entonces, se han documentado más de cuarenta incursiones navales que han dejado más de 130 víctimas fatales en acciones similares, según reportes de agencias internacionales.
El Comando Sur explicó que las embarcaciones atacadas en esta ocasión "transitaban por rutas conocidas de narcotráfico", aunque no ha presentado pruebas públicas contundentes de que estuvieran transportando drogas.
Críticas y debates internacionales
La campaña militar ha suscitado controversia en la opinión pública y en círculos expertos. Defensores de derechos humanos y abogados internacionales han cuestionado la legalidad de los ataques, argumentando que:
se trata de ejecuciones extrajudiciales sin juicio ni orden judicial,
no existe una declaración formal de conflicto o guerra,
y existe poca transparencia sobre la evidencia que vincula a las embarcaciones con actividades criminales.
Además, algunos países de la región han expresado su preocupación por la soberanía marítima y el uso de fuerza militar en aguas internacionales sin mecanismos de rendición de cuentas claros.
Impacto geopolítico más amplio
Expertos señalan que esta ofensiva forma parte de una estrategia más amplia del gobierno del presidente Donald Trump, que ha calificado al narcotráfico como una amenaza de seguridad nacional similar al terrorismo.
Esta narrativa ha generado tensiones diplomáticas con gobiernos latinoamericanos, especialmente en contextos donde se cuestiona la veracidad de las acusaciones o la proporcionalidad del uso de fuerza militar.
Además, la campaña marítima se desarrolla en paralelo con otras acciones de Washington en la región, como sanciones económicas y presiones políticas sobre países como Venezuela.