Trump evalúa acuerdo clave con Irán y exige abrir el estrecho de Ormuz y frenar programa nuclear
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que tomará una "decisión final" sobre un posible acuerdo con Irán que busca extender una tregua temporal, reducir tensiones en Medio Oriente y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el comercio energético.
El mandatario informó que sostendría una reunión en la sala de crisis de la Casa Blanca junto a su equipo de seguridad nacional para analizar los términos de un acuerdo tentativo negociado entre funcionarios estadounidenses e iraníes, aunque aclaró que la decisión definitiva aún no está tomada.
A través de un mensaje publicado en Truth Social, Trump planteó varias condiciones que, según dijo, serían fundamentales para avanzar en cualquier pacto con Teherán. Entre ellas, destacó la exigencia de que Irán renuncie de forma permanente al desarrollo de armas nucleares y permita la eliminación de su uranio altamente enriquecido.
Además, el presidente estadounidense pidió la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz "sin peaje", así como la eliminación de minas submarinas que podrían representar riesgos para la navegación comercial en la región.
La negociación también contempla un posible levantamiento del bloqueo estadounidense a embarcaciones que ingresan y salen de puertos iraníes, aunque Trump dejó claro que no habría intercambio de dinero con Irán en esta etapa y que cualquier alivio económico dependería de compromisos verificables.
El estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los puntos más sensibles de la negociación debido a su relevancia para el comercio global de petróleo y gas. Cualquier tensión o cierre en esa zona suele provocar incertidumbre internacional y presión sobre los precios energéticos.
Otro de los puntos centrales del posible acuerdo es el futuro del programa nuclear iraní. Trump sostuvo que Estados Unidos trabajaría junto con Irán y organismos internacionales para retirar y destruir material nuclear altamente enriquecido, como parte de un plan para impedir el desarrollo de armamento atómico.
Aunque la Casa Blanca aseguró que existe un entendimiento preliminar, Irán negó haber cerrado un acuerdo definitivo, lo que mantiene las negociaciones en un terreno de cautela.
De aprobarse, la tregua contemplaría una extensión de 60 días para mantener el cese al fuego mientras ambas partes negocian un acuerdo más amplio sobre seguridad regional, comercio marítimo y supervisión nuclear.
Por ahora, todas las miradas están puestas en la decisión de Trump, quien podría aceptar, modificar o rechazar los términos negociados en un momento clave para el futuro de la relación entre Washington y Teherán.