En las vísperas de las elecciones presidenciales de Pakistán se registraron dos explosiones en las oficinas de candidatos electorales en el suroeste, cobrando la vida de 26 personas, esto mientras ya se acusa de fraude electoral.
La primera explosión se dio cerca de la oficina de un candidato independiente en el distrito de Pishin, cerca de la frontera con Afganistán, cobrando la vida de 15 personas. El número de heridos no se dio a conocer pero se confirmo que muchos están en estado crítico.
La segunda detonación se dio en en la oficina electoral del partido Jamiat Ulema en Quilla Saifullah, Baluchistán, mató al menos a 11 personas.
El primer ministro en funciones, Anwaarul-Haq-Kakar, condenó los ataques en Baluchistán y transmitió sus condolencias a las familias de los fallecidos. Prometió que “cualquier intento de sabotear la situación de ley y orden será frustrado”.