El actual presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue ingresado un hospital de la capital del país sudamericano para que pueda ser operado por una artrosis de cadera, que le ha causado dolores en los últimos meses.
El mandatario señaló que desde más de un año que este sufre dolores en su cadera, por lo que será operado para poder extraer la cabeza del fémur para implantar una prótesis.
Esta operación no es arriesgada, pero por la avanzada edad del mandatario que estuvo involucrado en los escándalos de Odebrecht, estará en el hospital hasta la próxima semana.
“Tengo que tener un poco de cuidado porque la operación parece simple, pero la fisioterapia y el tratamiento dedicado son esenciales para una recuperación”, dijo el martes en una entrevista televisiva. “Me cuidaré mucho. Soy muy optimista”.
“Hasta entonces, me quedaré aquí en Brasilia. No podré tomar un avión“, declaró al canal gubernamental de televisión.
El mandatario afirmó que sólo podrá reanudar sus viajes presidenciales al extranjero a fines de noviembre, cuando viajará a Emiratos Árabes Unidos para asistir a la reunión mundial sobre el clima COP28.