Daisy Jones contó en una publicación que durante un viaje que realizó con una amiga a Brisbane, alquilaron una habitación.
Pero al llegar al lugar, el arrendador les dio una inusual advertencia; “está bien chicas, pueden dormir en mi habitación, pero no busquen en la bolsa negra debajo de la cama, hagan lo que hagan”.
Desde luego que con la “recomendación”, lo único que provocó es que no sólo despertó la curiosidad de las mujeres, sino también temor de que algo grave estuviera escondiendo este señor.
Por ello, después de marcharse, las chicas comenzaron a buscar debajo de la cama y encontraron dentro de la bolsa negra un traje de látex con una máscara, correa y látigo.
La periodista afirmó que sólo pasaron una noche en ese lugar y al día siguiente se fueron, ya que consideraron que el sujeto tuvo mucho tiempo de sobra para ir y quitar esa bolsa negra antes de que ellas se hospedaran.
Las 2 pensaron que la bolsa había sido puesta ahí a propósito y completamente a la vista; además, el hombre les insinuó que la buscaran indirectamente, como una especie de psicología inversa.